El escenario de la primera película de la historia

El hangar de la fábrica familiar de los hermanos Lumière fue salvado en la década de los 80 de ser derruido y hoy es la sala de proyección del Instituto Lumière.

Hangar lumière

Foto: Istock

Hangar lumière

Ocurrió hace 127 años, pero se puede seguir viendo porque quedó grabado en 46 segundos. Se trata de un plano general: los obreros y obreras de la fábrica Monplaisir salen tranquilos del hangar de la fábrica después de un día de trabajo. Unos van hacia la derecha y otros hacia la izquierda. Algunos hablan entre ellos. De pronto, sale un hombre que parece jugar con un perro. Luego salen algunos con sus bicicletas y, finalmente, se intuye que el último va a cerrar las puertas. Parece poca cosa, pero estos 46 segundos son el Big Bang del cine. El cortometraje con el que comenzó todo parece un documental, pero ya desde el principio en el cine nada es lo que parece. La escena estuvo dirigida por los hermanos Lumière: nadie mira a cámara y todos van bien vestidos.

Los estudiosos han fechado el día de la grabación el 26 de mayo de 1895 por las sombras que se ven, pero lo que hace importante a este cortometraje es en realidad que se proyectara en el Salón Indien du Grand Café de París, un sótano en el Boulevard des Capucines cerca de la Place de l'Opéra, el 28 de diciembre de 1895 junto a otras nueve piezas. Aquella fue la primera proyección de cine pública de la historia.

El primer escenario cinematográfico permanece actualizado en Lyon. Para encontrarlo más fácilmente, se puso a la calle el nombre de Rue du Premier Film. Hoy el hangar es la sede del Instituto Lumière, un edificio moderno que estuvo a punto de ser borrado por un proyecto inmobiliario de principios de la década de los 80 del siglo pasado, si no hubiera sido por la iniciativa privada de cinéfilos franceses. Finalmente, fue declarado junto a la casa de los Lumière (El Museo de la Luz) como Monumento Histórico por el Ministerio de Cultura durante las celebraciones del Centenario del Cine en 1995. En la actualidad, como tributo a los pioneros del cine, el hangar se usa sala de proyección del Institut Lumière. Quienes pasen a visitarlo podrán identificar la antigua cubierta de la fábrica familiar que se ve en el cortometraje: los cimientos y el techo de los orígenes del cine.