Una Estatua de la Libertad poco neoyorquina

El mundo está lleno de réplicas de la Estatua de la Libertad, pero la de Odaiba, en la bahía de Tokio, es una de las más famosas.

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Foto: iStock

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Efectivamente, en esta imagen parece que hay algo que no acaba de encajar, ¿verdad? Es como si se hubieran mezclado las vistas de Nueva York con las de la Bahía de Tokio. Y es, efectivamente, la isla artificial de Odaiba es capaz del futurismo más radical y también de los detalles más maravillosamente ‘kitsch’, como es esta réplica de la icónica Estatua de la Libertad. En concreto, se encuentra en la zona del Parque Marino de Odaiba, frente al centro comercial AquaCity.

Parece que es una reproducción a escala, pero en realidad mide 12, 5 metros de altura (lo que representa 1/7 de la original). Lleva aquí desde abril de 1998, cuando se levantó para celebrar el “Año francés en Japón”. Pero se hizo tan popular que decidieron dejarla de forma permanente.

En Japón existen otras dos réplicas, en Osaka y en Shimoda. Y en todo el mundo, muchas más. En París, en la Île aux Cygnes (isla de los Cisnes), hay una con una altura de 11,50 m. También hay una réplica en Colmar, inaugurada en 2004 con 12 metros de altura. Y otras réplicas más exóticas en New York-New York Hotel & Casino en Las Vegas, o en la plaza Barrancas de Belgrano de la ciudad de Buenos Aires, realizada por el propio Frédéric Auguste Bartholdi, el escultor de la original.

Más ubicaciones exactas.