La estatua que inspiró el logo de Maserati

La famosa marca italiana de superdeportivos fue creada hace más de cien años en Módena.

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La flamante factoría de Maserati se encuentra en Módena. Eso es algo que saben bien los incondicionales de la histórica marca de vehículos superdeportivos. Allí, en Viale Ciro Menotti, es donde muchos de ellos se acercan hasta la puerta del actual showroom, dentro de la fábrica. Algunos lo hacen con sus propios coches, clásicos o modernos, pero todos luciendo tridente en la parrilla del radiador. Lo hacen porque quieren acceder al interior del corazón de la marca: el mundo del motor es pura pasión y todos quieren vibrar como los cilindros de sus motores.

Últimamente, muchos clubs de coleccionistas de todo el mundo se acercan a visitar la fábrica, que se ha modernizado con nuevos equipos innovadores y robóticos. Quieren ser testigos del proceso de producción del espectacular MC20, el nuevo modelo de Maserati que cuenta con una variante spyder fascinante con la que sentir el cielo muy cerca y que supondrá un antes y un después en la historia de la marca.

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La marca del tridente ha tenido aquí su hogar durante más de 80 años. Más que una fábrica, se trata deuna pequeña ciudad dedicada a producir los coches deportivos más elegantes del mundo. Ahora mismo, algunas unidades del MC20 Cielo son probadas mientras la marca muestra con orgullo a medios de todo el mundo como Viajes National Geographic el que está destinado a convertirse en el nuevo objeto de deseo de los clientes premium. La fábrica se puede visitar mediante visitas guiadas que comienzan en el showroom, decorado con una pista flotante que simboliza el óvalo de Indianápolis: la mítica victoria del Maserati 8CTF en las 500 millas de Indianápolis de 1939 sigue bien presente en los aficionados. Tras saborear la experiencia que disfrutan los compradores de Maserati, se pasa a la zona de fábrica, donde se ensamblan las unidades del MC20 con un derroche de tecnología propio de una empresa aeroespacial. Ghibli y Quattroporte se construyen en Grugliasco (Turín) y el SUV Levante, en la planta de Mirafiori, en Turín.

La modernizada fábrica de Módena refleja la esencia de la marca; pero Maserati no nació exactamente aquí, sino que lo hizo a unos pocos kilómetros, en otra ciudad de la región italiana de Emilia-Romaña. Hace ahora algo más de cien años, los hermanos Maserati comenzaron a soñar con fabricar sus propios coches, así que ocuparon una fábrica de loza abandonada en el distrito de Pontevecchio, en el número 179 de Frazione Alemanni de Bolonia. Tenían todo lo necesario, pero les faltaba casi lo más importante: un logo que les diferenciara, una imagen que les permitiera destacar entre otros vehículos de la competencia. De eso se encargó Mario Maserati, el artista de la familia, quien encontró la inspiración como buen flâneur paseando por el centro de Bolonia.

Junto a la famosa Plaza Maggiore, que alberga el renacentista Palazzo Comunale, el Archiginnasio y la popular Basílica de San Petronio, se encuentra su gemela Piazza del Nettuno. Entre ambas, un soberbio Neptuno sujeta orgulloso su tridente. Los de la ciudad lo conocen como El Gigante. En él se fijó Mario Maserati. En concreto, en su tridente, que copió para usar como imagen de la marca de automóviles que estaban creando. Hoy los coches del Tridente siguen mostrándose como el dios romano, fuertes, vigorosos y elegantes. Tal vez sea por ello que al motor biturbo de 630 CV que alimenta al nuevo modelo de Maserati le han puesto el nombre de Neptuno. Estará la deidad contenta con el rugido de tantos caballos.