Ubicación Exacta

La misteriosa tumba prehistórica de Baleares que es Patrimonio de la Humanidad

Es una de las piezas más populares del increíble conjunto arqueológico de Menorca recientemente reconocido por la Unesco.

UbEx Naveta des Tudons

La isla de Menorca albergó una de las sociedades megalíticas más singulares del Mediterráneo occidental, como evidencian la cantidad de vestigios arqueológicos que aún perduran salpicando el territorio. Entre estos destacan las navetas, consideradas como uno de los monumentos funerarios más antiguos conocidos en Europa. Estas estructuras pertenecen a la cultura talayótica de la isla y fueron construidas alrededor del año 1000 a.C. y ahora ya son Patrimonio de la Humanidad

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La Naveta d'es Tudons, cuyo nombre significa "La nave de las palomas torcaces", es uno de los ejemplos más notables de estas construcciones. Su forma se asemeja a un barco invertido, varado en un campo del interior de la isla, con la popa en su fachada trapezoidal y la proa sobre el ábside. Sus dimensiones exteriores son aproximadamente 14,5 metros de largo, 6,5 metros de ancho y una altura de 4,55 metros, pero originalmente se estima que pudo llegar a los seis metros. Se encuentra orientada de Sur-Suroeste a Este-Noreste, con la entrada situada en el centro de la fachada sur.

La peculiar forma de la Naveta d'es Tudons se divisa fácilmente desde la carretera que atraviesa la isla, a tan solo 6 km de Ciutadella. Es el monumento más reconocido dentro del conjunto prehistórico de Menorca, que cuenta con 1.586 yacimientos arqueológicos.

Al acercarse a la Naveta d'es Tudons, llaman la atención las enormes piedras encajadas sin argamasa ni mortero, que deslumbran bajo el sol mediterráneo del mediodía. Esta singular construcción estaba destinada a albergar enterramientos colectivos, como lo demuestran los restos humanos de diferentes edades y géneros encontrados, así como cuencos de ofrendas y objetos que podrían haber sido ajuares funerarios. Durante las excavaciones y restauraciones realizadas en la década de 1950, se descubrieron los restos de al menos 100 individuos, así como diversos objetos depositados junto a ellos, como pulseras de bronce, botones de hueso y cerámica.