El «laberinto» de los arcos bicolores

Un millar de columnas y 365 arcos bicolores soportan el peso de una Mezquita que lleva más de diez siglos en pie.

Sala Oración

Foto: iStock

Sala Oración

Tras cruzar el patio de los naranjos se abre ante sí un bosque hecho de más de un millar de columnas hechas de mármol, jaspe y granito y 365 arcos de ladrillo rojo y caliza amarilla. Es la Sala de la Oración de la Mezquita de Córdoba, la que fuera en su momento (S.VIII) el segundo templo islámico más grande del mundo, sólo por detrás de la Meca. La luz entra por los ventanales y rompe al chocar de frente con las columnas produciendo un juego de luces y sombras únicas que hace de éste, un lugar mágico. Durante siglos ha asombrado a defensores y enemigos por igual, logrando así sobrevivir a los mandatos de demolición por parte de los sacerdotes cristianos, que vieron una y otra vez como estas peticiones eran denegadas por nada menos que los reyes Fernando III, Alfonso X y Carlos V.

Más ubicaciones exactas.

Compártelo