El mar que ya no es mar

El Mar de Aral llegó a ser el cuarto lago más grande del mundo, pero debido a la acción humana, hoy la arena cubre alrededor de 70.000 metros cuadrados.

Mar de Aral

Foto: iStock

Mar de Aral

De esta tierra desértica se llegaron a extraer hasta 10.000 millones de toneladas anuales de pescado, pero hoy el Mar de Aral no es más que un recuerdo de lo que llegó a ser, el cuarto lago más grande del mundo. 70.000 mil kilómetros de pura arena. De aquello pueden dar fe los esqueletos oxidados de los barcos que hoy siguen varados en mitad del lago como si esperasen que volviera el mar. Las antiguas fábricas de conservas son otras de las reminiscencias que aún a día de hoy se pueden observar.

El declive del Mar de Aral comenzó a finales de la década de 1950, cuando la URSS decidió convertir las áridas llanuras del oeste asiático en gigantescos campos de algodón. Para ello drenaron dos grandes ríos de la zona con el objetivo de inundar las zonas desérticas. Las infraestructuras eran tan malas que el 70% del agua que se irrigaba por los canales se perdía por filtración o evaporación. Eso, unido a los químicos que se vertieron en las plantaciones, terminó por matar todo los peces de Aral y secar el lago en menos de 40 años.

Hoy, la ilusión por volver a ver una gran mancha azul en el mapa es simplemente ciencia ficción pero sí que existe un proyecto que trata de reforestar el fondo marino para recuperar parte de la biodiversidad y fijar la arena al suelo, para que esta no se extienda por sus alrededores.

Más ubicaciones exactas.

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