Un paisaje lunar para refrescarse

En el norte de Milos, la cala de Sarakiniko es un capricho hipnotizante de la naturaleza.

Sarakiniko

Foto: iStock

Al pisar las rocas blancas de Sarakiniko, uno no tiene la sensación de estar en una playa. No al menos en las que se tienen en mente al pensar en islas mediterráneas. Pero las islas griegas son tan completas que incluso albergan este hipnótico paisaje lunar. Y no podía ser en otra que en Milos, un lienzo de playas en el archipiélago de las Cíclades. A parte de bañarse en aguas transparentes, en Sarakiniko también se puede explorar cuevas y las formaciones rocosas que la componen.

Artículo relacionado

Milos

Pasión por las Cícladas

Por qué Milos es la isla griega perfecta

Más ubicaciones exactas.

Seguir Viajando

Grecia

Compártelo