La prisión que vigila a todo un país

Montale, la más pequeña de las tres fortificaciones de San Marino, es una antigua prisión desde donde se otea este pequeño estado.

Montale

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Montale

Construida durante el siglo XIV, la torre Montale es la más pequeña de las tres fortificaciones de San Marino. Rodeada de bosque y vegetación es una antigua prisión con una sola entrada situada unos metros por encima del nivel de tierra, por lo que es inaccesible sin una escala o similar. No obstante, pese a ser una cárcel perfecta, se usó principalmente como torre de vigilancia durante enfrentamientos bélicos.

Pese a que Montale está conectada, mediante un muro levantado en 1320, con los baluartes De La Fratta y Guaita, es la torres más desconocida y menos visitada del país. Una pena ya que se encuentra en la cima de este micro-estado (el Monte Titano) y las vistas que regala son apabullantes.