El trozo de piedra más triste del mundo

Así definió Mark Twain a este monumento dedicado a soldados de la Guardia Suiza.

 

 

Lucerna león

Lucerna león

No está muy claro en qué momento el escritor estadounidense definió de este modo esta escultura. Algunos dicen que fue durante el viaje que dio lugar a su crónica Inocentes en el paraíso. Otros, que fue en una de las largas temporadas en las que el bueno de Twain vivió en Lucerna. Sea como fuere, este descripción ha inspirado la primera newsletter de Viajes National Geographic y sigue siendo uno de los emblemas de esta urbe. Esculpida por Thornvaldsen en 1819, este monumento es un homenaje a los milicianos de la Guardia Suiza que cayeron, abandonados a su suerte por Luis XVI, durante la toma de las Tullerías en 1792.

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