El yacimiento de los «montes hechos a mano»

Las ruinas de Copán, en Honduras, fueron descritas así por el explorador Diego García de Palacio en 1576.

Copán

Foto: iStock

Copán

Las ruinas de Copán son, sin duda, una de las joyas arqueológicas y culturales de Honduras, además de albergar algunas de las estelas más fascinantes de la cultura maya. Emplazado en el oeste del país, este conjunto llegó a ser una ciudad-estado, de ahí que los restos que han llegado a nuestros días aún releven el poder que llegó a ostentar, sobre todo, entre los siglos V y IX después de Cristo.

Entre las numerosas construcciones que hoy se conservan, gracias en parte por su declaración como Patrimonio de la Humanidad en 1980 y por la desviación, en 1930, de un río que amenazaba a Copán con sus crecidas; destaca el juego de pelota, la escalinata de los jeroglíficos -un precioso conjunto escultórico- y el altar Q en el que salen representados hasta 16 monarcas de la ciudad. Todo ello acompañado por una serie de templos y casas nobiliarias que el colonizador y marino español Diego García de Palacio describió al rey Felipe II en estos términos en una carta fechada en 1576: "En dichas ruinas hay montes que parecen haber sido hechos a mano y en ellas muchas cosas de notar".