África

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Masai Mara, esencia africana

Kenia tienen de todo: sabana, cataratas, montañas, volcanes, cuevas, playas, desiertos… Es probable que si sólo se pudiera visitar un país de África, éste sería el más completo de todos. Pero si por algo se conoce al país es por el territorio masai: grupos de ñus, cebras y otros herbívoros campan a sus anchas de julio a octubre. Pero mejor de finales de julio a principios de agosto, que es cuando la gran migración llega a Masai Mara.

 

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Gabón

Este pequeño país del Golfo de Guinea es uno de los últimos santuarios de animales de África central. Su extensa red de parques naturales, exuberantes en mayo, protegen ecosistemas únicos donde habitan los últimos elefantes de bosque, gorilas de llanura y mandriles. En este viaje es posible conocer el ancestral rito del bwiti, una ceremonia de las tribus pigmeas en la que el fuego, la música y el aroma de la resina de okume son los protagonistas.

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Lamu y 'pole, pole' (en suajili: sin prisa)

Lamu es la ciudad más poblada de las islas keniatas posee un bello casco antiguo con calles empedradas, casas de estilo omaní con patios y puertas labradas, mezquitas y antiguas mansiones que hoy acogen museos, como el Lamu Museum y la Swahili House Museum

 

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De postales y artesanías

La antigua ciudad portuaria de Malindi posee un animado mercado de artesanías. En su larga playa es posible también comprar recuerdos y contemplar los dhows varados en la arena.

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Dhow, evocación marina la barca suajili

La larga franja de arena blanca de Diani se ha convertido en uno de los principales destinos de la costa keniata. Por la mañana se ven los dhows que salen a pescar. Merece la pena detenerse en Gazi y Shirazi, dos pueblos pesqueros que conservan su arquitectura omaní. Son la base para realizar salidas en dhow hasta islotes y aldeas costeras. Los dhows, las embarcaciones de vela triangular suajili, se han convertido en el medio más nostálgico de adentrarse en el mar para disfrutar de las maravillas acuáticas de esta costa. Por la mañana se ven los dhows que salen a pescar. También se puede contratar uno para dar un paseo de algunas horas.

 

 

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Un paraíso para el snorkel

Además de las reservas de Watamu y Malindi, dos de los mejores lugares de buceo de Kenia en la costa norte, la región guarda otros destinos valiosos.

  • Reserva Marina de Kisite-Mpunguti. Abarca 40 km2 de mar abierto, islotes y arrecifes en torno a un afloramiento de coral. La salida en barco desde la localidad de Shimoni permite observar varias especies de delfines.
  • Reserva Nacional Shimba Hills. Estas colinas del sur albergan buena parte de la fauna africana: elefantes, antílopes, búfalos, colobos, cálaos y también una gran variedad de orquídeas y árboles endémicos.
  • Reserva Marina de Kiunga. 50 islas calcáreas del litoral y arrecifes de coral Protege praderas marinas y manglares. Se sitúa unos 150 km al este de la isla de Lamu, en el continente.
  • Parque Nacional Arabuko Sokoke. Este bosque paralelo al litoral es un refugio de aves, ranas arbóreas y 250 tipos de mariposas. Se localiza al sur de Malindi, cerca de las ruinas de Gedi.

 

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Dakar, Senegal

Son muchos los viajeros que pasan de largo de Dakar, van al encuentro de las playas de Senegal, al Parque Nacional de Niokolo Koba o a Casamance. Y seguro que lo disfrutarán; pero se estarán perdiendo a una de las capitales más vibrantes en cuanto a creatividad y cultura de todo África Occidental. La ciudad merece unos días para disfrutar de su ambiente vital, su creatividad con diseñadores, artistas y músicos locales, los contrastes de los que está hecha. Seguro que será toda una experiencia aventurarse en la noche de Dakar y dejarse hipnotizar por los ritmos del hip hop senegalés. Además, desde 2017 es más fácil llegar con nuevo Aeropuerto Internacional Blaise Diagne.

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Iglesias excavadas en roca de Lalibela

En Etiopía, la ciudad monástica de Lalibela se caracteriza por sus impresionantes iglesias talladas en roca. Hoy se pueden ver once iglesias que son el máximo exponente de la Dinastía Zagüe y que fueron construidas como una representación simbólica de Tierra Santa, lo que permite a los creyentes peregrinar por ella a través de las iglesias. La más conocida y sorprendente es Bet Giyorgis construida a ras de suelo con forma de cruz griega.

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Parque Nacional de Mana Pools

Al norte de Zimbabwe, junto al río Zambeze, este parque nacional está formado por planicies que se convierten en lagos tras la época de lluvias. A medida que las inundaciones ceden, son muchos los animales que llegan hasta aquí en busca de agua potable, convirtiéndose en una de las áreas del país con mayor concentración de hipopótamos y cocodrilos, así como cebra, elefantes, búfalos, leones, leopardos, etc. El Parque Nacional de Mana Pools fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1984 junto a las áreas de safari de Sapi y de Chewore, también en Zimbabwe.

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Parque Nacional Gorongosa

En el centro de Mozambique y al sur del Gran Valle del Rift, este parque nacional toma su nombre de la montaña Gorongosa, de 1.862 metros de altitud. Tras pasar a lo largo de las décadas por grandes vicisitudes -fue coto de caza y más tarde arrasado por la guerra- hoy se ha recuperado gracias a grandes esfuerzos por rehabilitarlo de la Fundación Carr y hoy es el hogar de más de 400 especies de animales que han hecho de su sabana su nueva casa. Así, en Gorongosa acoge elefantes, cebras de pantano, búfalos, impalas, elands, rinocerontes negro, leones, leopardos, hienas, hipopótamos..

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Dakar

La capital de Senegal se hizo famosa gracias al rally París-Dakar, que unía ambas ciudades y que se trasladó en 2009 a América del Sur por amenazas terroristas. Hasta ese año, los participantes llegaban hasta una ciudad única, hasta la puerta de África Occidental. Situada en la costa atlántica, en la península de Cabo Verde, Dakar fue capital de las colonias francesas en el África Occidental desde 1902 hasta los años 60 del siglo XX. Fundada en torno a un fuerte francés, esta ciudad tiene playas paradisíacas, reservas animales y ¡hasta un lago rosa! Pero, sin duda, el lugar que nadie se puede perder en la isla de Gorea.

Declarada Patrimonio de la Humanidad, la isla de Gorea fue durante más de tres siglos el mercado de esclavos más importante del mundo. Ese mercado enviaba a los esclavos africanos hacia América, hacia lo que hoy es Estados Unidos, Brasil y Caribe desde 1536 hasta 1848, cuando Francia abolió la esclavitud.

Foto: Turismo de Sudáfrica

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Sudáfrica celebra la Navidad en bañador

Ubicado en el hemisferio sur, en Navidad en Sudáfrica tenemos que olvidarnos del frío y la nieve y ponernos el bañador. Tanto es así que el día de Navidad la tradición dice que las familias se deben reunir para almorzar, en casa o en la playa, una rica braai, una barbacoa que suele durar hasta altas horas de la noche y en la que, además de pasar el rato en compañía de los seres queridos, se abren los regalos traídos por Papá Noel.

Pero la Navidad en Sudáfrica comienza antes. En Ciudad del Cabo es el evento Kirstenbosch Carols by candlelight quien inaugura las fiestas del 13 al 16 de diciembre. Este evento se celebra durante 4 días en el Jardín Botánico Nacional de Kirstenbosch y tiene por finalidad la recaudación de fondos solidarios del Club Rotario de Kirstenbosch. Los asistentes podrán disfrutar de un mercado navideño, actuaciones musicales y comida típica sudafricana.

Otros eventos navideños en Sudáfrica son los mercados navideños de Waterfront, Johannesburgo y en los famosos viñedos del Cabo; el Sendero de Luces del Jardín Botánico de Durban, el más antiguo que se conserva en África.; y las obras de teatro que celebra Johannesburgo, entre las que destaca Cuento de Navidad de Charles Dickens, en el Teatro Pieter Toerien de Montecasino.

Foto: Josette / Wikicommos

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Etiopía

Aunque no es sólo se come en Navidad, el doro wat con injera es un plato muy típico en Etiopía. Esta especie de cocido de carne de pollo y verduras picantes, que pueden llevar o no un huevo, se sirve sobre la injera, el pan típico de Etiopía, que en realidad es una torta delgada y ligeramente agria. Hay que decir que la Navidad etíope en realidad se celebra en enero, pues en este país se sigue el calendario juliano en el que el día de gänna (Navidad) cae el 29 del mes de Tahsas durante 3 años, y el 28 de Tahsas el cuarto año.

Foto: Greystoke Mahale

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Greystoke Mahale Camp, Nomad Tanzania

A orillas del lago Tanganyika (Tanzania) y con las montañas de Mahale a sus espaldas, el Graystoke Mahale Camp ofrece un alojamiento único en pequeñas cabañas de madera abiertas desde donde se pueden disfrutar de los chimpancés que habitan en el parque nacional de los Monte Mahale.

Foto: Turismo de Sudáfrica

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Emociones en paracaídas

Sólo los más valiente son capaces de subir en un avión hasta las nubes a más de 190 km/h y saltar. Estos es lo que ofrece la mayoría de las regiones de Sudáfrica, verlas a vuelo de pájaro con un paracaídas acompañado en tándem de un instructor o, si se tiene experiencia, sólo a 3.600 metros de altura. La Montaña de la Mesa desde Ciudad del Cabo o el Parque Kruger nunca volverán a ser iguales cuando se ven desde lo más alto.

Foto: Turismo de Sudáfrica

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Por los aires en globo aerostático

Una de las mejores maneras de recorrer el cielo, el de Sudáfrica y cualquier otro, es el globo aerostático. Desde él se pueden ver templos, volcanes, planicies, montañas… desde una perspectiva única. En el país africano, en Free State se puede sobrevolar el cráter de Vredfort, el impacto de meteorito más grande de la Tierra con 300 km de diámetro. Este impacto data de hace 2.000 millones de años, siendo el segundo más antiguo del planeta.

Otra de las zonas que se puede ver desde un globo es la ciudad de Clarens, la “Joya del Estado Libre del Este” por ser el lugar donde Paul Kruger pasó sus últimos días. También es interesante para sobrevolar en globo el desierto del Kalahari, las llanuras de Mpumalanga, las montañas de Drakensberg, los huertos subtropicales y el río Sabi, las reservas privadas de Limpopo junto al Parque Nacional Kruger o los numerosos viñedos en Western Cape, entre otros.

Foto: Turismo de Sudáfrica

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Parapente desde la cima de las montañas

Algunas de las mejores vistas de Sudáfrica se encuentran en la cima de las montañas. La región de Western Cape cuenta con más de 60 sitios desde donde despegar el vuelo con la ayuda de con la fuerza del viento. Una de las más llamativas es la que ofrece Lion's Head, en Ciudad del Cabo, desde donde se puede ver toda la urbe bajo los pies, así como el azul del océano y el verde del Parque Nacional Table Mountain.

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Nadando en el abismo

La que probablemente es la piscina natural más peligrosa del mundo lleva por nombre la “Piscina del Diablo”. Ubicada en el río Zambeze, en la cima de la Cataratas Victoria, una de sus paredes limita directamente con un abismo de más 100 metros de altura, por lo que un traspiés puede hacer que al bañista caiga por una de las cataratas más impresionantes del mundo. El baño en la "Piscina del Diablo" solo está permitido durante la época seca, de septiembre a diciembre, pues durante la época de lluvias, la corriente de agua es demasiado fuerte y abundante.

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Serengueti, Tanzania

Cada mes de mayo, el Serengueti es el protagonista de uno de los más impresionantes espectáculos de la naturaleza: la Gran Migración. Millones de ñus, gacelas, cebras y otros herbívoros inician un largo viaje hacia la reserva natural de Masái Mara. Las mejores vistas del corazón indómito de África las obtenemos desde arriba.

Foto: AgeFotostock

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Masái Mara, Kenia

El espectáculo de la Gran Migración también se puede contemplar desde la sabana de la reserva natural de Masái Mara, a principios de otoño. Durante los meses de verano, desde al aire se puede observar cómo van llegando los animales y cómo la sabana se llena de vida. Este es uno de los planes más espectaculares que hacer en Kenia.

Joel Segal

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Islas Bazaruto

Este edén de playas de arena blanca y arrecifes de coral se localiza en el sur de Mozambique. 

 

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Beira

La playa de Ponta Gea congrega cada tarde un alegre bullicio de niños, jóvenes y adultos que juegan y charlan frente al mar.

 

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Islas Quirimbas

De las 31 islas de este archipiélago del norte de Mozambique, las de Ibo, Medjumbe y Matemo forman parte de un parque nacional que incluye islotes y arrecifes de coral. En la imagen, uno de los dos pueblos de la isla de Matemo.

 

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Parque Nacional Gorongosa

El lago Urema contrasta con el resto de hábitats del parque nacional Gorongosa, en el extremo sur de la Gran Falla del Rift. 

 

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Bahía de Inhambane

Una red de pasarelas cruzan las marismas y manglares de esta bahía del sur de Mozambique.

 

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Islas Bazaruto

Las dunas crean un paisaje onírico en este archipiélago situado frente a la costa de Inhambane. Lo componen cinco islas.

 

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Nampula

Esta provincia del interior de Mozambique alberga moles de roca calcárea que emergen entre los campos de cultivo. 

 

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La piscina del diablo (Zambia)

¿Te atreverías a bañarte aquí? Ya solo el nombre tira para atrás… Esta piscina se forma en el río Zambeze, justo en el borde de las mismísimas Cataratas Victoria. Para llegar a la piscina, hay que cruzar el río, algo que se hace siempre con un guía y únicamente en temporada seca. Un baño de vértigo que raya la imprudencia. Sobre todo, si pensamos que en cualquier momento puede venir una crecida del río.

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Adansonia Grandidieri

Foto: AgeFotostock

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Gambia

El país de la sonrisa y en el que, tal y como dicen sus propios habitantes, “no pasa nada”. Y te lo dicen en varios idiomas, para que te sientas como en casa. Gambia es una antigua ex colonia británica que fue delimitada a cañonazos por los colonos. Es pequeño en superficie pero con una increíble naturaleza y fauna. A riegos de parecer un tópico, lo mejor es su gente: los locales ven al turista como un invitado. Si te pierdes, te ayudarán; si necesitas cualquier cosa, moverán tierra y mar para conseguírtelo.

Javier Blanquer

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País Bassari

Las chozas de tejado cónico y muros de adobe son tradicionales en el País Bassari, una región del oeste. En la fotografía, la aldea de Andjel.

 

Patrick Petitjean / 500 Px

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Isla Gorée

A 3 km de Dakar, la pequeña isla de Gorée guarda el recuerdo de sus años como colonia francesa, con coloridos edificios del siglo XVIII. La isla fue un centro de trata de esclavos en el pasado.

 

Arnaud Späni

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Mujer peul

Después de los wólof, los peul son la etnia mayoritaria en Senegal. Son pastores nómadas que habitan la région del Ferlo, en el nordeste del país.

 

Dmitry Leonov

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Lago Rosa

Barcas varadas en la orilla de la isla de Retba, a pocos metros de montículos de sal extraída del lecho lacustre.

 

Fototeca 9x12

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Baobabs

Los baobabs crecen en las praderas del interior del país. Este árbol mítico en el continente africano es el símbolo de Senegal. Todo en él se aprovecha, desde la madera del tronco hasta las hojas, los frutos y las semillas. 

 

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Parque Nacional Niokolo Koba

Este parque nacional del sudeste de Senegal es uno de los últimos refugios de vida salvaje de África occidental. Dentro de sus límites viven los animales más representativos del continente: leones, leopardos, hipopótamos, cocodrilos, búfalos, antílopes y más de 300 especies de aves.

 

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Santuario de chimpancés

La fundación Jane Goodall tiene en Dindefelo un centro dedicado al estudio de la biodiversidad del África occidental y, en especial, al chimpancé.

 

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Cultura animista

Senegal es uno de los países africanos que más posibilidades ofrecen de presenciar ceremonias ancestrales, arraigadas a la tierra y de origen anterior a la llegada del cristianismo y del islam.

 

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Delta del Saloum

El viaje en barco entre Dakar y Casamance discurre en paralelo a largas playas y deltas de ríos colosales. En la imagen, un baobab cerca del delta del Saloum.

 

Kumakonda

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Cascada de Dindefelo

El nombre de este salto de agua de 80 m de altura significa «al pie de la montaña» en lengua peul, en alusión a su nacimiento en el cercano monte Dande. Se halla en el País Bassari. 

Danita Delimont / AWL Images

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Ceibas gigantes

En las montañas del sudeste de Senegal las ceibas (Ceiba pentandra) pueden alcanzar 15 m de circunferencia y 23 m de altura.

 

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Turismo responsable

En Senegal existen varios proyectos turísticos que ofrecen dormir en albergues o incluso en cabañas y convivir con los habitantes del País Bassari, compartir su comida y presenciar las fiestas de iniciación o de invocación de los antepasados.

 

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País Dogón, Mali

En la abrupta falla de Bandiagara, de más de 150 kilómetros de longitud y 300 metros de altura, que se encuentra en la región central de Mali, se asienta este pueblo de creencias mágicas. Sus viviendas, situadas en las oquedades de las paredes puntiagudas y rojizas del acantilado, están comunicadas por vertiginosos senderos que unen pueblos y descubren un maravilloso entorno natural con vistas al inmenso Sahel.

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Parque Nacional Tsingy de Bemaraha, Madagascar

Foto: Gtres

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Erg Chebbi, Marruecos

Imagina recorrer en camello las altas dunas, dormir en el desierto rodeado de kilómetros y kilómetros de silencio y bajo las estrellas. Imagina despertar y ver cómo con el sol la fina arena se va tiñendo de colores. En algunos lugares, las dunas del desierto de Erg Chebbi alcanzan hasta 150 metros de altura. Forma parte del Sáhara y se extiende desde Marruecos hasta Argelia. De forma sorprendente, en los inviernos lluviosos se forman algunos lagos en los que se concentran diferentes especies de aves migratorias.

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Avenida de los Baobabs, Madagascar

Antoine de Saint-Exupéry no viajó a Madagascar; pero al ver este paisaje de baobabs, uno no puede dejar de pensar en el asteroide B612, el hogar del principito. Este paraje, entre Morondava y Belon’i Tsiribihina, en la región de Menabe, se conoce como “La avenida de los baobabs” porque concentra una treintena de ejemplares de este asombroso árbol que es, junto a los lémures, símbolo de Madagascar. Los baobabs son árboles que pueden llegar a más de ochocientos años de edad y alcanzan alturas de treinta metros.  

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Cráter de Ngorongoro, Tanzania

Tal vez estemos antes lo más parecido al edén. Este lugar en Tanzania es uno de los espacios naturales más importantes, e imponentes, de todo África. Una fauna única y los rastros de los primeros humanos se mezclan en un lugar increíble. La zona de conservación de Ngorongoro es un espacio protegido con una extensión de 8.288 km², al oeste de la ciudad de Arusha, en las tierras altas volcánicas de Tanzania. El cráter de Ngorongoro y la garganta de Oldupai no sólo tienen una gran importancia medioambiental (es el hábitat para elefantes, leones, leopardos, búfalos y rinocerontes...), sino que son uno de los escenarios principales en la investigación de la evolución de la especie humana.

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Cataratas Victoria, Zambia y Zimbabwe

La Unesco incluyó a las Cataratas Victoria entre los lugares Patrimonio de la Humanidad en 1989. Un parque nacional en el lado de Zambia y otro en el de Zimbabue velan por su protección. Cuando el viajero se aproxima al Parque Nacional de Mosi-oa-Tunya, en Zambia, o, bien, al Parque Nacional de las Cataratas Victoria en Zimbabuea, comprende por qué Mosi-oa-Tunya (“el humo que truena”) es el nombre local con el que se conocen estas cataratas: un ensordecedor rumor llena el ambiente. Es el mismo ruido que sorprendió a David Livingstone cuando las alcanzó en 1855 y las bautizó con el nombre actual. 

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Archipiélago de las Seychelles

Es probable que si imaginas alguna isla paradisíaca se asemeje mucho a algunas de las islas que forman el archipiélago de la República de las Seychelles. Un grupo de 115 islas en el océano Índico que parecen un tesoro. Aquí se encuentra la playa más fotografiada del mundo, la Source d'Argent. Su clima perfecto, que oscila entre los 24 y 32ºC, sus aguas turquesas y cristalinas, la fauna y flora, hacen de este lugar uno de los destinos más prestigiosos del mundo.

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Parque Nacional Namib-Naukluft, en Namibia

Que un desierto tenga fama de ser el más antiguo del mundo, dice mucho de lo especial del lugar. Así ocurre con el desierto de Namibia, que se calcula ya existía hace unos 65 millones de años. Todo él es asombroso; pero la zona más conocida es en la que se encuentran las lagunas desecadas. Allí es tan intensa la deshidratación que los pocos árboles del lugar se fueron petrificando y se convirtieron en fantasmagóricas sombras.