Aragón

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Foto: iStock

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Sierra de Guara (Huesca)

Este macizo agujereado por la acción de los ríos emerge como una isla a medio camino de los picos y valle pirenaicos que asoman por el norte, y las extensiones de campos que anuncian los Monegros por el sur. El Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara es un paraíso para los aficionados al descenso de barrancos. Los hay de distinta dificultad, con más o menos agua, pero todos requieren de un guía experto que conozca los secretos de cada río. El otro tesoro de Guara lo ofrecen sus pueblos, enroscados en torno a una iglesia o a la orilla de un río, aprovechando el frescor del agua, a la sombra de los olivos y con las viñas dorando las uvas con las que luego se elaborarán sabrosos vinos del Somontano. Las localidades de referencia para disfrutar de actividades en el río son Alquézar, con su fortaleza morisca transformada en colegiata colgada de un acantilado que se asoma al río Vero, y Rodellar, sobre el espectacular barranco de Mascún y el valle del río Alcanadre. 

Sandra Martín, redactora jefe de Viajes National Geographic

Foto: Selva de Oza

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Selva de Oza (Huesca)

En la Boca del Infierno, la garganta que forma el río Aragón Subordán al norte del pueblo de Siresa (Huesca), hay espacio para el río y poco más. Las hayas, abetos y pinos que se encaraman por el desfiladero son la antesala de uno de los bosques más notables de Aragón. Al ensancharse el valle se llega al refugio y la zona de acampada de la Selva de Oza. De aquí parten dos excursiones memorables: la que lleva al ibón de Acherito (un lago a 1870 m) y la de Aguas Tuertas. Esta última puede acortarse remontando en autómovil el valle de Guarrinza por una pista. Luego el sendero trepa hasta un inmenso circo glaciar, donde el Aragón Subordán traza fantasiosos meandros en una pradera a 1615 m. Un dolmen añade más trascendencia al paraje, por si su belleza no bastara. Estamos en el lugar con más monumentos megalíticos del Pirineo, como se explica en el Centro de Interpretación del Megalitismo Pirenaico y de la Val d'Echo, junto al cámping de Oza.

Josan Ruiz, director de Viajes National Geographic.

Foto: AgeFotostock

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Tamborrada de Calanda y provincia de Teruel

Los pueblos de la provincia de Teruel se llevan la parte más ruidosa de esta tradición. En gran parte de ellos se celebra la Semana Santa con potentes tamborradas. Tal vez la más famosa sea la de Calanda; pero se celebra también en pueblos como Híjar, Alcañiz, Alcorisa, Andorra o Urrea de Gaén. Cada localidad tiene su propio toque y los vecinos se visten con túnicas de diferentes colores. Pero todos comienzan a darle a la percusión a partir de las doce de la noche del Jueves Santo, con la señal de Romper la Hora. En Aragón, las fiestas de los pueblos que conforman la Ruta del Tambor y el Bombo están declaradas todas como de Interés Turístico Nacional.

Foto: AgeFotostock

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Arquitectura mudéjar de Aragón

Teruel, Zaragoza, Calatayud, Cervera de la Cañada y Tobed son los lugares en los que encontramos las 10 representaciones del arte mudéjar de Aragón declarado Patrimonio de la Humanidad en los años 1986 y 2001. Este arte se caracteriza por sus ornamentos y data de entre los siglos XII y XVII.

Foto: AgeFotostock

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Estación de tren de Canfranc (Huesca)

En mitad del Pirineo aragonés encontramos esta estación de aires victorianos abandonada, aún con los trenes de época en sus vías. Fue inaugurada en julio de 1928 tras unas obras de gran complejidad para unir España y Francia a través de túneles. Para visitarla hay que concertar visita previa en la web de Cafranc. No sabemos si será el lugar, a 1.194 metros de altitud, su especial arquitectura o las diversas leyendas que circulan alrededor de esta estación de trenes; pero la verdad es que da miedo sólo verla. Aquí se refugiaron muchos judíos que huían de la persecución en Europa; pero tras el fin de la Guerra Civil Española ya no pudieron hacerlo más. Parece ser que durante la II Guerra Mundial, a pesar de permanecer el paso con Francia cerrado, fue muy transitada por espías y trenes alemanes que los nazis cargaban con wolframio y pirita para su industria armamentística. ¿Imagináis todas las historias que habrán sucedido aquí?

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Tierra de templarios entre Castellón y Teruel

Cerros recortados por un viento y un paisaje que se va transformando en pliegues, así es la comarca del Maestrazgo, un territorio recogido que discurre por el Levante entre las provincias de Castellón y Teruel, cuyo nombre procede de los grandes maestres de las órdenes medievales. Este fue espacio de aventuras de los Templarios alcanza una belleza sin igual durante la temporada otoñal. Aquí te contamos qué hacer en una ruta por el Maestrazgo.

Foto: Pomarón / Archivo fotográfico de Turismo de Aragón

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monasterio de rueda

La Sala Capitular es una de las joyas artísticas del monasterio aragonés de Rueda.

 

Foto: AGE Fotostock

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A orillas del Ebro

El Monasterio de Rueda se alza a orillas del río Ebro, en el municipio zaragozano de Sástago.

Foto: CC

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100 años de Ordesa y Monte perdido

Otro parque nacional que cumple años. Y es que el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido fue pionero entre los espacios naturales protegidos de España. Ya sea en primavera, cuando las rutas nos brindan bellas jornadas de senderismo, o en otoño, cuando los bosques se tienen de amarillos y marrones, durante el centenario tendremos una gran ocasión para conocer Ordesa y poner en valor la riqueza medioambiental de Aragón. 

Foto: Gtres

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Los amantes de Teruel

Teruel, en el sur de Aragón, recuerda cada año a sus vecinos más famosos, Isabel de Segura y Juan Martínez de Marcilla, los amantes de Teruel, con una fiesta medieval, cuyo escenario es la estupenda arquitectura mudéjar de la ciudad. La leyenda cuenta que los jóvenes se enamoraron; pero, el padre de ella no reconoció el amor porque el joven era pobre. Se fue a la guerra contra los moros prometiendo que volvería en cinco años con una gran fortuna. El joven tardó más en volver; tiempo en el que ella creyó que su amor había muerto en el campo de batalla, por lo que acabó cumpliendo con los deseos de su padre y se casó con un rico comerciante. Al poco de esa boda, apareció el joven y fue a su encuentro: “Bésame, que me muero”, le pidió; pero ella se negó por respeto a su matrimonio. El joven murió de pena. Poco después, ella murió también por haber perdido su amor. 

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Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido

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Dormir entre montañas

Rafael Moneo diseñó el hotel Continental –página izquierda–, uno de los dos alojamientos de 4 estrellas del Balneario de Panticosa. El otro es el Gran Hotel, de estilo montañés.

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Una ruta circular

En los ibones de Bachimaña nace un itinerario que asciende a los tres Picos del Infierno, el techo de Panticosa. El entorno de Panticosa reúne hasta 9 cumbres de más de 3.000 metros de altitud, de gran atractivo para los escaladores expertos. Esta zona pirenaica ha sido valorada desde hace siglos por las propiedades saludables de sus fuentes termales. Se sabe que ya las utilizaban los romanos, aunque la primera referencia documentada data de 1286, cuando se mencionan en un escrito de Pedro I de Aragón. El Balneario de Panticosa ha celebrado en 2016 su 730 aniversario oficial, a la vez que los 50 años desde su declaración como Conjunto de Interés Turístico Nacional.

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Rutas blancas

El entorno de Panticosa permite disfrutar de múltiples actividades, desde esquí alpino, de travesía y de fondo, a paseos con raquetas o en trineo.

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Balneario de Panticosa, Termas de Tiberio

Luz y agua se funden en las nuevas Termas de Tiberio, cuya privilegiada ubicación convierte este balneario en un lugar único en el corazón del Valle del Tena, a 1.630 metros de altitud. 

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Balneario de Panticosa, Termas de Tiberio

Se sabe que ya los romanos conocían este enclave y las propiedades de sus aguas termales, y es por eso que en la actualidad, 2.000 años después, todavía sigue siendo un destino de referencia para tomarse un respiro del ajetreo de la vida diaria.  

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El barroco de Panticosa

La iglesia de Nuestra Señora de la Asunción es uno de los mejores ejemplos de este estilo artístico que se conserva en el valle del Tena. Construida en el siglo XVII, su interior es amplio y diáfano, acabado en una cabecera poligonal decorada con retablos barrocos.

 

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Ibón de los Baños

El idílico paraje del lago de los Baños, cuya superficie se hiela en invierno.

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Monjes y guerreros

La Orden del Temple fue fundada en el siglo XII con el fin de proteger los santos lugares y enseguida reclutó voluntarios, cuyas vidas transcurrían entre rezos y batallas. En 1131, el rey Alfonso I entregó a la Orden un tercio de Aragón a cambio de su protección, y posteriormente Ramón Berenguer IV y otros sucesores hicieron concesiones sobre bienes, castillos y señoríos como Mirambel, Cantavieja, Ares del Maestre o La Iglesuela del Cid.

Foto: Valle de Hecho

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Valle de Hecho, Huesca

Los frondosos bosques de pinos y hayedos de este valle permiten a los amantes de la micología la recolección de setas prácticamente durante todo el año. En primavera los hongos más abundantes son los usones y las setas de prado, en verano son frecuentes las seps, mientras que en otoño las especies que se pueden recoger son los rebichuelos, las setas de pino y los fongos. En el valle de Hecho es necesario obtener un permiso que se puede obtener en el Ayuntamiento.

Foto: Ternascodearagon.es

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Ternasco de Aragón

Este ternero joven, de menos de 3 meses de edad, es uno de los platos aragoneses más representativos. Lo más característico es su versatilidad, pues admite diferentes cortes y formas de preparación: tapa, plato o en bocadillo. Como curiosidad, es la primera carne fresca de España reconocida con una denominación específica. La riqueza gastronómica aragonesa variará dependiendo de la provincia que se visite. Así es como destacan otros platos típicos como las migas de pastor, las borrajas con almejas, el melocotón de Calanda y los afamados dulces como las frutas de Aragón y la trenza de Huesca. 

Semanasantaencalanda.com

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Calanda, Teruel

El acompasado y profundo son del tambor llena las calles de esta ciudad aragonesa. La famosa "Rompida de la hora», que tiene lugar a las doce de la mañana del Viernes Santo, es uno de los momentos culminantes de la Semana Santa en Aragón, y viene  precedida la guardia de los «putuntunes» (soldados romanos) que permanecen montando guardia en señal de duelo hasta las doce de la noche del Jueves Santo, cuando el sonido de los tambores da comienzo al Via Crucis.

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Valderrobres, Teruel

Situado de forma escalonada en la falda de una ladera por encima del río Matarraña,  este pueblo cuenta con uno de los patrimonios más ricos de la zona. Lo más destacable son sus ermitas de la época medieval, la iglesia de Santa María la Mayor o la cueva de Mas de Juanos.

AdelosRM

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Rubielos de Mora, Teruel

Este pueblo, denominado como el Pórtico de Aragón, está situado en el Camino del Cid, sobre un altiplano. Antiguamente esta villa estaba rodeada de una muralla que contenía siete puertas, hoy aún se conservan dos de ellas del siglo XIV.

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Albarracín, Teruel

Situado a 1182 metros de altitud, este pueblo ha sido galardonado con la Medalla de Oro al mérito en las Bellas Artes. Su casco antiguo se encuentra en la falda de una montaña y está rodeado por el río Guadalaviar, donde se encuentran sus populares casas colgadas. 

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Puertomingalvo, Teruel

Situado en un entorno natural inmejorable, Puertomingalvo es el resultado de diferentes culturas como la romana o la musulmana. Su elemento más significativo es su castillo, una de las fortificaciones mejor conservados de la zona que actualmente sirve como mirador del pueblo. 

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Sos del Rey Católico, Zaragoza

Este pueblo pertenece a uno de los asentamientos de las Cinco Villas. Se encuentra en la elevación de un terreno rocoso y, aunque históricamente se llamaba Sos, su nombre fue cambiado en honor a Fernando II de Aragón, quien nació en este enclave. También sirvió de escenario cinematográfico para la película La vaquilla de Luis García Berlanga. 

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Calaceite, Teruel

Situado en la comarca de Matarraña, su casco antiguo fue declarado conjunto histórico-artístico en 1973. Algunos de sus monumentos más visitados son su plaza Mayor, la font de Vila, la iglesia de la Asunción y los poblados ibéricos de sus alrededores. 

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Ansó, Huesca

Este pueblo limítrofe con Francia es uno de los que mejor conservan su casco antiguo de todo el Pirineo aragonés. Uno de sus mayores reclamos turísticos es la fiesta de la Exaltación, declarada bien de interés turístico nacional. 

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Anento, Zaragoza

Con 138 habitantes, se trata de uno de los pueblos más pequeños de la zona de Campo Romanos. Se encuentra ubicado en el fondo de un valle, a poco más de 900 metros sobre el nivel del mar, y destaca por sus coloridas casas adornadas con plantas y flores de todo tipo. 

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Alquézar, Huesca

Situado en uno de los márgenes del río Vero, este pueblo destaca por tener uno de los cascos urbanos más bonitos de la región. Fue declarado conjunto histórico-artístico en 1982. 

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Aínsa, Huesca

Situado en el pirineo de Huesca, su casco antiguo medieval está declarado conjunto histórico-artístico desde el año 1965. Una de las características reseñables de esta localidad es la curiosa disposición escalonada de sus casas de piedra. 

Gtres

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El paso de las grullas por la laguna de Gallocanta, Aragón

Este humedal aragonés es un lugar clave en la migración de estas aves que cada año surcan el cielo y se detienen en este paisaje de belleza irreal. A partir del mes de octubre más de 40.000 grullas procedentes del norte de Europa hacen parada aquí en su viaje hacia el sur de España y el continente africano en busca de temperaturas más cálidas. El batir de sus alas llena el silencioso entorno y a la salida y a la puesta de sol, cuando las aves regresan a los dormideros, sus siluetas se recortan en el cielo y la laguna se convierte en un gran espectáculo.

ordesa.com

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Los bosques del Valle de Ordesa, Aragón

Para contemplar uno de los mejores paisajes otoñales del mundo solo hay que dirigirse a la localidad de Torla, en pleno Parque Nacional de Ordesa, y emprender la ruta hasta la pradera de Ordesa. Por el camino, bosques de colores rojizos, la cascada de Tomborrotera y el cauce del río Arazas. Ésta es solo una posibilidad, ya que el parque nacional ofrece muchísimas opciones para realizar excursiones y disfrutar de este momento único.

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Ordesa y Monte Perdido, Aragón

Con 3.355 metros, el macizo de Monte Perdido domina este territorio pirenaico. En él se encuentran las cimas de las Tres Sorores, desde donde derivan los valles de Ordesa, Pineta, Añisclo y Escuaín. Se constituyó en 1918, y hoy en día es parque más visitado de toda España con un millón de visitantes al año. Su riqueza ha hecho que fuera declarado Reserva de la Biosfera y Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. 

JAVI FLORES

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Parque Nacional de Ordesa en Huesca (España)

La Cola de Caballo y el resto de cascadas del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido (Pirineo aragonés) aumentan de volumen con el deshielo. Tras meses bajo la nieve, el camino que sube hasta el circo de Soaso discurre entre el verde brillante de las hojas nuevas y los llamativos colores de las flores pirenaicas. 

Gtres

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El paso de las grullas de Gallocanta. Aragón

La laguna de Gallocanta es un lugar clave en la migración de estas aves que cada año surcan el cielo y se detienen en este paisaje de belleza irreal. A partir del mes de octubre más de 40.000 grullas procedentes del norte de Europa hacen parada aquí en su viaje hacia el sur de España y el continente africano en busca de temperaturas más cálidas. El batir de sus alas llena el silencioso entorno y a la salida y a la puesta de sol, cuando las aves regresan a los dormideros, sus siluetas se recortan en el cielo y la laguna se convierte en un gran espectáculo.

ORIOL ALAMANY

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Paraíso para excursionistas

Los itinerarios por el parque alcanzan picos de 3.000 metros y saltan a valles vecinos como el de Bujaruelo, en la imagen.

SEBASTIAN WASEK / AGE FOTOSTOCK

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Vida montañesa

El pueblo de Tella en el sector de Escuaín, Torla en el de Ordesa, y Nerín en Añisclo son testimonios del pasado ganadero del Pirineo oscense.

ANTONIO LIEBANA NAVARRO

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Una fauna excepcional

El quebrantahuesos, el alimoche (en la fotografía) y el águila real son las grandes aves del parque nacional.
El sarrio y el zorro son los mamíferos de mayor tamaño.

JEAN-PAUL AZAM / GTRES

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Cañón de Añisclo

Este desfiladero mide 12 kilómetros de largo y casi 1.000 metros de profundidad. Desde la carretera de Vió se consiguen panorámicas aéreas espectaculares.

AGE FOTOSTOCK

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Puente de San Úrbez

Construido en el siglo XVIII, sobrevuela el río Bellós desde 30 metros de altura. Aparece al principio de
una de las rutas más populares por el cañón de Añisclo.

DORIN MONDOC

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En el Cañón de Añisclo, un bosque cerrado y fresco acompaña el río bellós a lo largo de 12 kilómetros

F J FDEZ BORDONADA / AGE FOTOSTOCK

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Cañón de Escuaín

La caminata más interesante asciende desde el pueblo de Escuaín hasta Valles Altos, una antigua zona de pastoreo.

Mapa: BLAUSET

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Todos los ángulos del parque

1 Torla. En este pueblo se halla el centro de visitantes.
2 Ordesa. Es el valle más accesible.
3 Añisclo. Este cañón de 12 km se avista desde la carretera.
4 Escuaín. Lo mejor de este valle son sus aldeas tradicionales.
5 Tella. Magnífica base para recorrer el valle de Escuaín.
6 Pineta. Este valle se asoma al Monte Perdido desde el este.

ENRIQUE F. FERRÁ

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Llanura de Aguas Tuertas

Caminando por esta pradera se pueden ver dólmenes megalíticos y los meandros del incipiente río Aragón Subordán.

Gtres

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Bosques húmedos y cálidos

Los bosques de la Península reúnen las mejores condiciones para la aparición de las setas, sobre todo en otoño con la llegada de las lluvias y las temperaturas templadas.