Asturias

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BUFONES DE PRÍA

Foto: iStock

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BUFONES DE PRÍA (Asturias): donde el mar respira

En Llames de Pría, al mar se le oye resoplar, colarse por las grietas de las rocas y caer como orvallo sobre la superficie. Este fenómeno natural, conocido como bufones, ocurre debido al oleaje del mar, que en ocasiones cuenta con tanta fuerza que logra subir por las chimeneas y grietas ocasionadas en las rocas por la erosión del mar y de la lluvia. Las olas que golpean los acantilados expulsan el aire comprimido de estos recovecos, haciendo que en los días de mar brava éstas salgan por ellos como chorros de agua. Un curioso espectáculo que concentra a un gran número de visitantes.

10Sualleiro SantaEulaliaOscos

Foto: Tatiana Castañón

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UNA COLECCIÓN DE “PUEBLINES” EJEMPLARES

El desarrollo de esta especial arquitectura de los sentidos llevó llevó a Oscos-Eo a ser reconocida colectivamente con el Premio Pueblo Ejemplar de Asturias 2016. La lista es larga y hay pueblos como Os Teixóis (en la imagen), que es en sí mismo un museo vivo con su sorprendente conjunto etnográfico. Más pueblos, As Veigas, rodeado de valles y frondosos bosques, Ferreira, donde también hay actividades acuáticas en verano, Pumares, Quintá o Busqueimado. Entre los pueblos que visitar también está Bres, donde aún se puede comprar en una auténtica tienda-bar como las de antes. Si se llega a Piantón o Paramios no estará de más. En San Martín de Oscos, con su puente de piedra sobre el río y un viejo molino en ruinas, destaca la iglesia iglesia parroquial. Y ya tocando el mar, está Figueras, un puerto de gran belleza donde disfrutar de tranquilos paseos por su casco histórico y hacer travesías fluviales por el Eo, donde aún se puede ver el espectáculo único de las bateas de ostras.

 
Navajas de Taramundi. Un máster en artesanía

Foto: Turismo Asturias

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Un máster en artesanía

Además en Bres, hay un Centro de Artesanía donde poder conocer todos los secretos del telar de la mano de Inés y los del cuero con Fernando. El propio centro es un espacio muy acogedor que late con la sabiduría de otros tiempo y otros modos más calmados. Por su parte, Santa Eulalia de Oscos saca también músculo artesanal con los bellos oficios del barro, el azabache y el telar. Pero, sin duda, es Taramundi, con su conocida tradición de las navajas, el epicentro de la artesanía de la comarca. Imprescindible pasar por el Museo de la cuchillería y del Telar. La empresa Artesanamente tiene multitud de actividades para conocer la artesanía. Por ejemplo, se puede visitar la Casa Museo Natal del Marqués de Sargadelos, el famoso fundador de la no menos famosa cerámica. De vuelta a casa, habrá que dejar sitio en la maleta para todos los productos artesanales: desde mermeladas a pan, pasando por miel, quesos, o incluso bufandas, colchas o jerséis.

12Mazo de Meredo - Mazo de Suarón Vegadeo

Foto: Pablo López

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Turismo con vitaminas y mucho hierro

La comarca de Oscos-Eo lleva en su ADN el calor de la fragua. Esta fue antaño tierra minera y de famosos herreros, y es que el lugar cumplía con todos los requisitos: los afluentes de los ríos Eo y Navia movían los molinos, la abundante madera de los bosques alimentaba los fuegos y el vecino puerto de Ribadeo facilitaba la labor de comercialización por mar. Las navajas de Taramundi son el producto más famoso, pero de aquí salieron desde cazos y sartenes a herraduras y arados para toda España. Ahora, la región ha recuperado toda esa historia bajo la forma de ferrerías, mazos y fraguas que valen como testimonio. El Mazo de Meredo, también conocido como Mazo de Suarón, es algo así como el Empire State de los mazos. Se trata de un bello conjunto etnográfico enclavado en un área recreativa que permite conocer la tradición de los ingenios de agua como fuente de energía. La belleza del entorno es como para no dejar de llenar Instagram con fotos.

 
Hotel La Rectoral-foto de la web hotel

Foto: Hotel La Rectoral

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Pioneros en el turismo rural

Entre pizarras, riachuelos y frondosa vegetación, este es el paisaje perfecto para imaginar historias legendarias. Es una delicia poder callejear y captar todos los detalles y rincones singulares. Como antaño, también ahora Taramundi es el epicentro de la región, sólo que la industria del hierro ha dado paso a la más actual del turismo. Precisamente, el hotel La Rectoral se convirtió en 1986 en el germen de lo que tiempo después se conoce como turismo rural. Treinta y tres años después, sigue siendo uno de los destinos favoritos para disfrutar de la naturaleza y del descanso más slow. Y, por supuesto, este es destino para los amantes a la buena gastronomía, con platos que combinan sabores asturianos y gallegos, que por algo esta es tierra fronteriza en la que ya se asoma Galicia.

12Os Teixois Taramundi

Foto: Juanjo Arrojo

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UNA ARQUITECTURA QUE HACE MUCHO TILÍN

Ni lo de la sostenibilidad ni la integración paisajística son inventos de ahora. Basta darse un paseo por la comarca de Oscos-Eo para darse cuenta de ello: la piedra, la pizarra negra y la madera son los materiales básicos de la arquitectura popular perfectamente adaptada al medio. No obstante, esa estrecha comunión con la naturaleza le valió el reconocimiento como Reserva de la Biosfera. Destacan los pueblos, los hórreos de todos los tamaños, los cobertizos, las paneras, los palomares y cortines, en cuyo interior se sitúan las colmenas para protegerlas  de los osos. Para conocer un poco mejor hay que pasarse por Martul (Villanueva de Oscos), donde se encuentra el Refugio de la Arquitectura Desnuda de Félix Gordillo, el arquitecto responsable de la mayoría de proyectos de rehabilitación de los edificios que hoy protagonizan el desarrollo del turismo rural de la zona. El centro ocupa una antigua casona de labranza del siglo XVII y se puede conocer concertando visita previamente. 

 
11Conjunto etnog Mazonovo SantaEulaliaOscos

Foto: Turismo Asturias

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Lo etnográfico es bello

Que nadie piense que lo de la industria del hierro es cosa del pasado. La comarca ha sabido volcarse en el mantenimiento del oficio del herrero antes de dejar perder en la niebla del olvido una tradición que la marcó desde un inicio. Ahí está el Conjunto Etnográfico de Manzonovo, donde aún hay en funcionamiento una herrería recuperada por el 'ferrero' austriaco Fritz Bramsteidl, que sigue aprovechando la caída del agua para alimentar el mazo igual que en el siglo XVIII. Más tradiciones conservadas, en el Museo de la Casa Campesina, en San Martín de Oscos, donde se puede conocer actividades esenciales de la comarca hasta mediados del siglo XX como el telar, la carpintería y los hornos de pan… Por su parte, en el Museo Etnográfico de Esquíos, gracias a la labor de Martín y Demelza, se pueden ver cerca de un millar de objetos y piezas antiguas usados tiempos atrás por las gentes de estas tierras. Y no podía faltar el agua, tan importante en la vida de Oscos-Eo. Para conocer la importancia de la fuerza motriz que movió a toda la comarca hay que ir hasta el pueblo de Bres, donde se encuentra la Casa del Agua.

11Cascada a Seimeira SantaEulaliaOscos

Foto: Pablo López

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Refrescarse en vertical

Evidentemente, los baños en la comarca también pueden ser en horizontal, que por supuesto hay playas y piscinas fluviales como para parar un tren, pero tal vez tenga más gracia refrescarse en una cascada (o seimeira, tal como se las conoce en la zona). Al menos tienen más mitología que una piscina normal, pues las cascadas asturianas suelen ser punto de encuentro de xanas y trasgos, entre otras criaturas legendarias. La ubicación de la mayoría de estas cascadas obliga a caminar, pero eso forma parte de la aventura. Ahí está, por ejemplo, la Ruta de la Seimeira. Son casi nueve kilómetros circulares, pero fáciles, y el premio es tan soberbio como se puede ver en la imagen. Además también está la ruta del Forcón de los Ríos o la de “Os Cortíos”, de algo más de 13 kilómetros. Y sin duda, una de las más famosas es la cascada del Cioyo, a la que se llega desde Piantón, en Castropol.

 
8Ruta del Silencio VillanuevaOscos

Foto: Pablo López

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Verde que te paseo verde

Aquí se viene a caminar. Y es que entre bosques, valles y afluentes del Eo y puentes de piedra, esta Reserva de la Biosfera es un verdadero paraíso para senderistas y ciclistas que encuentran en el clima suave a un verdadero aliado. Una de las rutas más conocidas es el itinerario de Las Minas, que inicia en el cruce de la Iglesia de San Salvador, en Tol (ruta circular de baja intensidad). En cambio, por San Martín de Oscos transcurre la senda verde, en la que disfrutar del robledal autóctono y de magníficas vistas de la villa, además de bellos testimonios de arquitectura tradicional. Sin embargo, una de las rutas más populares es la del Ferrocarril, que discurre por el antiguo trazado del ferrocarril minero Villaodriz-Ribadeo, paralelo al río y comunicaba a pasajeros y mercancías desde la costa al interior. Se transita por los  puentes, túneles y centrales eléctricas que aún se conservan.

 
1Ecomuseo del Pan VillanuevaOscos

Foto: Turismo Asturias

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Un museo con mucha miga

Este museo es como una pinacoteca, sólo que en lugar de lienzos hay panes. En Villanueva de Oscos se puede visitar el Ecomuseo del Pan, donde se muestra el ciclo completo de la elaboración del pan: de la tierra a la era, de la era al hórreo y del hórreo a la mesa. La experiencia es muy didáctica para familias viajeras. Además, ya que se está en la villa, hay que aprovechar para visitar el monasterio e iglesia románica de Santa María, declarada Bien de Interés Cultural. El monasterio se convierte en escenario de un Vía Crucis para Semana Santa. Sólo es visitable la capilla, que alberga los restos funerarios de Juan Álvarez Osorio, uno de los mayores benefactores del Monasterio, el patio interior y el aula de interpretación.

 
2Playa de Penarronda Castropol

Foto: Alfonso Suárez

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Playas con vistas a la montaña

Los Oscos forman parte de la Reserva de la Biosfera del Río Eo, Oscos y Terras de Burón, la única de las siete reservas asturianas que tiene parte de su territorio junto a la costa. Por eso aquello de mar o montaña para las vacaciones aquí se convierte en una suma y no en una disyuntiva. ¿Por qué conformarse con sólo una cosa si se puede tener todo? Oscos- Eo se encuentra a sólo 35 minutos de algunas de las mejores playas de Asturias entre las que destacan los arenales espectaculares de Penarronda y de Arnao, en Castropol o el de Mexota en Tapia de Casariego.

 

Foto: iStock

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Gijón

En cualquier época del año, aún con la fina lluvia que es tan habitual por el norte, apetece un delicioso paseo junto al mar. Pasar por la conocida playa de San Lorenzo, entre la iglesia de San Pedro y el yacimiento de la antigua ciudad romana de Gigia, y acabar en el Cerro de Santa Catalina, desde donde disfrutar de unas espectaculares vistas a los pies de la enorme escultura de Eduardo Chillida, el Elogio del Horizonte. El barrio de Cimadevilla, el más antiguo de Gijón, ofrece multitud de sidrerías y tabernas en las que degustar de su rica gastronomía y de un culín, o más de uno, de la bebida más conocida de Asturias.

Sandra Domènech, coordinadora editorial de Viajes National Geographic.

Foto: iStock

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P.N. de Somiedo

Asturias tiene en este parque uno de sus espacios naturales mejor preservados. Declarado Reserva de la Biosfera, Somiedo se considera un ejemplo de la convivencia entre la actividad humana y la fauna salvaje. Los cuatro valles del parque (los de los ríos Somiedo, Pigüeña, Valle y Saliencia) reúnen aldeas donde aún perviven viejos oficios y donde empiezan numerosas rutas hacia lagos y prados con cabañas de pastores o brañas. Y también recorridos guiados para observar osos, ciervos y urogallos, que han hallado en Somiedo un hogar magnífico y exuberante.
 

Sandra Martín, redactora jefe de Viajes National Geographic

Foto: iStock

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Playa de Torimbia, Llanes (Asturias)

Esta no es una playa cualquiera en la que encuerarse, si no la playa nudista más antigua de Asturias. Se inauguró en los años 60 como una pequeña porción más de libertad conseguida en el país. Además, es una de las playas más bellas de Asturias. Las vistas de este arenal fascinaron al director José Luis Garci, que lo escogió para algunas escenas de su película El abuelo. Cada temporada lleguen más turistas, por lo que 'textiles' y naturistas conviven en armonía.

Foto: Turismo Asturias - Manuel S.

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Una playa sin horizonte

Parece la miniatura de una playa: tiene arena -fina y de color blanco- y tiene mar y hasta olas. Lo único que no tiene es horizonte, porque la playa de Gulpiyuri presenta la singularidad de estar tras un acantilado. Lo que ocurre es que el mar Cantábrico, a escasos 80 metros de distancia, ha ido desarrollando un paciente trabajo de erosión y ahora comunica subterráneamente con esta playa en medio de un prado típico de Asturias. Es tal su excepcionalidad que fue reconocida como Monumento Natural en 2001. Basta tener en cuenta las mareas, con bajamar, la profundidad de baño queda bastante reducida y con pleamar se vuelve a llenar. Así lleva siglos y siglos.

Foto: iStock

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Así respira el océano

En el Paisaje Protegido de la Costa Oriental de Asturias, se encuentra esta playa entre selvática y marina, de aguas calmas, salvo cuando al Cantábrico le da por decir aquí estoy yo. Entonces, se vuelve peligrosa, el mar borra la media luna de arena y sólo quedan bolos y rocas. Es el momento ideal para escuchar cómo respira el océano, desde los espectaculares bufones. El bufón es un tipo de formación geológica costera; básicamente, es similar a una chimenea que con la marea alta, produce chorros de agua igual que si fuera un géiser resoplando a cada golpe de mar.

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Muséu del Pueblu d’Asturies

Reserva un hueco en tu agenda para visitar el Muséu del Pueblu d'Asturies, el mejor escenario para conocer el patrimonio cultural asturiano.

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Monumentos de Oviedo y del reino de Asturias

Cuna del prerrománico, Oviedo y sus alrededores cuentan con una serie de iglesias que se consideran representativas de este estilo. Estas iglesias, incluidas en la lista Patrimonio de la Humanidad en los años 1985 y 1998, son: Santa María del Naranco, San Miguel de Lillo, Santa Cristina de Lena, San Julián de los Prados y la Cámara Santa de la catedral de San Salvador. En este epígrafe también se incluye la Foncalada, notable obra de ingeniería hidráulica.

Fototeca 9x12

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Playa de Barayo

En este arenal limitado por riscos tapizados de verdor desemboca el río Barayo, creando dunas y marismas de gran valor ecológico.

Getty Images

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Prados y montes cerca del mar

Los alicientes paisajísticos de la Costa Verde de Asturias no abarcan únicamente el litoral del Cantábrico, sino que incluyen también parajes de interior, situados a poca distacia del mar. Desde numerosas localidades pueden emprendenrse excursiones a pie que discurren entre bosques, prados y miradores. Otras propuestas invitan a escalar montes como la Cabeza Ubena, de 1188 metros, yecho del municipio de Llanes.

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Cudillero

La vida en esta aldea de pescadores, encastrada en una estrecha bahía, gira en torno a su puerto Viejo, frente al que se abre la plaza de La Marina.

AGE Fotostock

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Cueva de Tito Bustillo

Situada en Ribadesella, esta gruta descubierta en 1968 guarda pinturas prehistóricas (22.000 a 10.000 a.C.).

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Castro de las Gaviotas

Esta formación rocosa se localiza frente a la playa de La Huelga, en el municipio de Llanes, donde el río Cecilio desemboca creando un bello arenal.

Foto: Age fotostock

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Playa de Andrín, Asturias - El orfanato

Parece que el fuerte oleaje y las corrientes imprevisibles de esta playa ya anticipaban la tormentosa historia de terror que ambientó en la zona Juan Antonio Bayona en su opera prima. Entre sus escarpados acantilados se fue a esconder Tomás, el niño sobre el que gira todo la trama de El orfanato. Sin embargo, la playa de Andrín es un paraje natural de gran belleza y, simplemente con un poco de precaución, se puede disfrutar de este rincón poco masificado de la costa asturiana.

Foto: Turismo Asturias - Arnaud Späni

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7. Playa de Poo (España)

Este arenal de Llanes, en Asturias, es una de las playas de España más pintorescas. Al encontrarse junto a la desembocadura del Río Vallina y tener forma de embudo, el mar no se ve desde la arena hasta que la marea sube. Es entonces cuando el mar de color esmeralda entra por el canal formado a lo largo de los siglos. El agua mansa se diría que es el de una piscina por lo que en la playa de Poo, los niños y padres pueden disfrutar sin peligros. Eso sí, suele estar muy concurrida.

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Las Ubiñas-La Mesa

Este parque natural y Reserva de la Biosfera agrupa poderosas cumbres de la cordillera Cantábrica. Los pastos y matorrales de enebros y gayubas tapizan los valles de las zonas altas, mientras que los bosques de hayas, tejos, fresnos y arces cubren las zonas bajas.

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Hogar del oso pardo

Al sur de Oviedo, en la ruta hacia el Parque Natural de Las Ubiñas-La Mesa, el viajero penetra en el reino de uno de los animales más esquivos de nuestro territorio, con permiso del lince. Hablamos del Ursus arctos, el oso pardo europeo. España es uno de los reductos donde vive en libertad. De los 250 ejemplares contabilizados, 200 se hallan en Asturias

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Joya artística

La ermita de Santa Cristina (siglo IX), uno de los más bellos ejemplos de prerrománico asturiano, se erige sobre una colina del valle del río Lena.

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La Senda del Oso

Los valles del oso son paisajes aislados del sur asturiano que se han preservado como el hábitat de una fauna excepcional, en la que el oso es el rey. La señal de tráfico que recibe al visitante cuando llega a Asturias muestra dos osos cruzando una carretera con la palabra "Atención". 

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Quesos únicos

La ruta de los quesos asturianos permite descubrir pueblos y aldeas perdidas entre bosques, pastos y montañas. A los famosos Cabrales, Afuega’l Pitu, Gamonéu y Casín, todos con denominación de origen, se pueden añadir decenas de variedades locales, algunos de producción tan pequeña que solo se venden in situ.

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Bosques brumosos

En Lindes (concejo de Quirós) se inicia una ruta circular de 7 kilómetros por uno de los hayedos más extensos de Asturias, en el P. N. de Las Ubiñas La Mesa. La Peña Ubiña (2.417 m), techo del parque, es la segunda cima más alta de Asturias después de los Picos de Europa.

Foto: Gtres

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Asturias cumple 13 siglos

Nada más y nada menos que 1.300 años de antigüedad. Toda una historia que bien se merece una escapada por Asturias. Hace trece siglos, el nombramiento de Pelayo como “prínceps”, es la fecha que se considera como inicio de lo que, más tarde, Alfonso II nombraría como Reino de Asturias. Varios actos culturales programados a lo largo del año servirán para conmemorar tan especial efeméride. Si, además, lo tuyo es el turismo rural, los paisajes verdes o de excepcionales playas, algunas de ellas entre las mejores de España, o disfrutar de la gastronomía, no lo dudes, Asturias será tu escapada histórica del año.

Foto: Gtres

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Centenario de Covadonga

El Parque nacional de Picos de Europa, en la parte central de la cordillera Cantábrica, se convirtió en 1918 en el primer espacio protegido de España. En la actualidad es uno de los cinco parques más visitados del país. La magnífica Montaña de Covadonga fue el origen de este importante Parque Nacional. Esta efeméride es una buena forma de conocer mejor su importancia histórica, cultural y medioambiental. Todo un imprescindible para los amantes de la naturaleza.

Foto: Turismo de Gijón

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La ciudad de la sidra

Del 5 al 15 de octubre Gijón se viste de gala para celebrar uno de los principales eventos relacionados con la sidra de todo el mundo. Recorrer las sidrerías locales es la mejor manera de conocer la idiosincrasia de la ciudad, y si es con un culín y una cazuelina  propia de cada establecimiento, pues mejor que mejor. Un autobús especial recorre todas las sidrerías participantes en el evento para poder facilitar los desplazamientos.

Foto: Turismo de Gijón

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Playa de San Lorenzo

Siempre es buen momento para visitar una de las mejores playas urbanas de España, la Playa de San Lorenzo, con su 1,5 kilómetros de arenal limpio frente al mar bravío. Un lugar perfecto, además, para coger olas hasta el atardecer…

Foto: Turismo de Gijón

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Festival de pinchos en Gijón

Gijón de pinchos es el festival gastronómico más importante de la ciudad en esta categoría. El certamen, que se celebra en noviembre, cuenta con más de 120 participantes que durante 10 días hacen salivar a cualquiera con su buen hacer culinario.

Foto: Festival Internacional de Cine de Gijón

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Festival Internacional de Cine de Gijón

Si lo tuyo es el cine tienes una buena excusa para ir a Gijón entre el 17 y el 25 de noviembre de 2017. Decenas de películas cursos sobre diferentes temas relacionados con el séptimo arte, mesas redondas, encuentros con los directores…  llenarán la 55ª edición de este festival que puede alardear de ser uno de los más antiguos de nuestro país.

Foto: Turismo de Gijón

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Fabada, un clásico asturiano

Hay quien viaja a Asturias solo por el gusto que supone degustar el plato estrella de la región, las fabes. En cualquier época y, evidentemente, en otoño también.  En diciembre tendrán lugar las Jornadas de la Cocina Tradicional, donde la fabada y los platos de cuchara serán los protagonistas.

Foto: Turismo de Gijón

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Festivales de jazz, danza y góspel

Además del Festival Internacional de Cine de Gijón, en la ciudad se desarrollan en otoño otros tres eventos relacionados con las artes escénicas. El festival de danza, el de jazz y el de góspel. El de danza tendrá lugar entre el 11 y el 31 de octubre y su objetivo es fomentar la creación, la producción y la difusión de la danza contemporánea y el espectáculo gestual. El de jazz llevará entre el 9 y el 12 de noviembre al teatro Jovellanos a algunos de los mejores artistas de la escena actual. Finalmente el Festival de Gaspel reunirá del 15 al 17 de diciembre, entre otros, a grupos de la talla de Harlem Gospel, Nola Gospel Project y The South Carolina Gospel Chorale.

Foto: Turismo Asturias - Marcos Vega García

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Descenso Internacional del Sella

El primer sábado después del día 2 de Agosto se celebra cada año el Descenso Internacional del Sella, popularmente conocido como Les Piragües. A lo largo de 15 kilómetros, los participantes descienden las aguas del Sella en canoa, finalizando el recorrido en Ribadesella. Esta competición tiene lugar desde el año 1930. 

Foto: Turismo Asturias - Camilo Alonso

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Río Sella

El Sella brota en los Picos de Europa leoneses, en un lugar llamado la "fuente del infierno", y entra en Asturias por el desfiladero de Los Beyos. Tiene una longitud de 66 kilómetros y desemboca en el mar Cantábrico. 

Foto: Saboreando Asturias - José Ramón Navarro Tudela

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La salmonera

Cerca de la localidad de Cangas de Onís, en el pueblo de Caño, se construyó en el río Sella una estación para facilitar la remontada de los salmones. A pesar de que en este lugar está prohibido el baño y la pesca, es ideal para contemplar el río y disfrutar de su sonido en plena naturaleza. 

Foto: Turismo Asturias - Albornoz y Asociados

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Pesca en el río Sella

El Sella es uno de los ríos salmoneros más importantes de España. Las actividades pesqueras y el descenso en canoas conviven, no sin ausencia de conflictos, en las aguas del río Sella.

Foto: Turismo Asturias - Juan Fernández

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Ribadesella

Además de ser el destino final del descenso en canoa, la localidad de Ribadesella es el lugar donde el río desemboca en el Cantábrico. 

Foto: Aci

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Puente romano de Cangas de Onís

A su paso por el pueblo asturiano de Cangas de Onís, el río Sella discurre por debajo de este puente cuya fecha de construcción se sitúa en la Alta Edad Media, probablemente sobre el siglo XIII. Su origen es medieval, pero se cree que fue levantado sobre un puente romano y coincide con el trazado de una antigua calzada romana. 

Foto: Aci

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Descensos en piragua por el río Sella

El famoso Descenso Internacional del Sella es una competición piragüista que se celebra desde 1930 y que reúne a miles de personas.

Foto: Turismo Asturias - Alfonso Suárez

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Playa de Rodiles (Villaviciosa)

En plena Reserva Natural de la Ría de Villaviciosa, Rodiles tiene un extenso bosque de pinos y eucaliptos y un paseo marítimo de madera por el margen de la ría que la convierten en una playa única en Asturias. Además, es un paraíso para el surf en el Cantábrico.

Foto: Turismo Asturias - Manuel S.

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Playa de Gulpiyuri (Llanes)

El ser una pequeña playa de mar situada en el interior es una característica suficiente para que se considere la Playa de Gulpiyuri una de las más singulares de Asturias. Apenas 50 metros de longitud de arena blanca que recibe el mar de forma indirecta, por debajo de los acantilados que la cercan. Por ello está catalogada como Monumento Nacional. No es accesible, por lo que para llegar a esta maravilla hay que caminar por un camino agrícola rodeado por prados. Prepárate, porque cuando la marea sube, parece una piscina salvaje, más que una playa.

Foto: Turismo Asturias - Alfonso Suárez

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Playa El Aguilar (Muros de Nalón)

Los acantilados que bajan hasta el mar dotan al lugar de una gran belleza paisajística. Su fuerte oleaje la hace apta para la práctica del surf. Su acceso en coche es muy cómodo. Cuenta con servicios y párquing por lo que su acceso es cómodo para todo tipo de públicos. Desde la playa de Aguilar comienza la Ruta de los Miradores, que es un tramo espectacular de la senda costera que cruza Asturias.

Foto: Turismo Asturias - Noé Baranda

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Playa de Penarronda (Castropol y Tapia de Casariego)

Más que una playa, todo un Monumento Nacional (declarado así en el 2002). Los concejos de Castropol y Tapia comparten este arenal único en toda Asturias: entre su flora se encuentra la Malcomita littorea, en peligro de extinción. Con forma de concha, tiene 600 metros de longitud y 350 de anchura. Forma parte de la Reserva de la Biosfera Oscos-Eo. Se trata de una playa de dunas acompañadas por dos acantilados de gran belleza escénica. Suele ser ventosa, lo cual la convierte en un buen lugar para surfear en el Cantábrico. La roca redonda de la orilla da nombre a esta playa que cuenta con equipamientos y aparcamiento.