Bretaña

1 / 58

FRANCESCO VANINETTI / GETTY IMAGE

1 / 58

Punta del Van, en Bretaña

La capilla de Saint-They se asoma al acantilado de este enclave del cabo Sizun, una reserva natural que incluye la punta de Raz, el Finisterre bretón.

YASMINE DG / AGE FOTOSTOCK

2 / 58

Nantes

La capital histórica de Bretaña ha reconvertido su antigua zona portuaria en un parque que rinde homenaje a Julio Verne y Leonardo da Vinci. En la foto, el elefante mecánico.

MATHIEU RIVRIN

3 / 58

Faro de Tévénnec

Entre la punta de Raz y la isla de Sein, se enfrenta al fiero oleaje del Atlántico desde 1875. 

CHRISTOPHE KICIAK / AGE FOTOSTOCK

4 / 58

Brocéliande

La leyenda explica que el haya de Ponthus nació de las ruinas del castillo de un caballero artúrico.

CSP_HARDYUNO / AGE FOTOSTOCK

5 / 58

Península de Quiberon

Esta estrecha franja de tierra de 14 km, presenta un litoral con playas de arena en el este y una costa acantilada denominada «salvaje» en el oeste.

TEDDY VERNEUIL / AGE FOTOSTOCK

6 / 58

Belle-Île

Belle-Île es la pequeña joya marina de la costa de Morbihan. Se llega en el ferry de Quiberon.

CHRISTOPHE BOISVIEUX / GETTY IMAGES

7 / 58

Maison Musée Le Pouldu

La Maison Musée Le Pouldu reproduce el hostal donde se alojó Gauguin y otros pintores sintetistas.

ARNAUD SPANI / GTRES

8 / 58

Vannes

Un cinturón de murallas del siglo xiii rodean esta ciudad del golfo de Morbihan. Su nombre bretón es Gwened.

Foto: Gtres

9 / 58

A pedales por el Cabo Sizun

Pontivy-Nantes. Este recorrido forma parte de la gran ruta Velodyssée, que conecta Roscoff en el norte de Bretaña con Hendaya, en el País Vasco francés. El itinerario consta de 9 etapas de entre 23 y 35 kilómetros. Buena parte del viaje sigue el canal Nantes-Brest.

Roscoff-Concarneau. La ruta que comunica el Canal de la Mancha y la costa atlántica tiene bellas etapas en la zona de Finisterre y Quimper.

El valle de Blavet. Se han trazado 4 recorridos fáciles por las capillas de este idílico valle bretón.

Foto: Gtres

10 / 58

Refugios de magos y hadas

Bosque de Huelgoat. Famoso por su caos de rocas –según la leyenda, causado por el gigante Gargantúa–, de bordes pulidos y en buena parte cubiertas de musgo y líquenes.También hay enclaves míticos, como el río Argent, dominio de las hadas, la gruta de Arturo y la cueva del diablo. Lo más fotografiado son la inmensa roca Champignon y la Roche Tremblant, de 100 toneladas, que se mueve ligeramente si se presiona en un punto concreto.

Bosque de Brocéliande. Concentra numerosos enclaves artúricos: la tumba de Merlín, la fuente de Barenton en la que el mago se daba cita con su amada Viviana, el Valle sin Retorno de la bruja Morgana, el Árbol de Oro y la Fuente de la Juventud.

Foto: AgeFotostock

11 / 58

Abadia de Saint Mathieu (Francia)

El faro de la punta de Saint-Mathieu, en el Atlántico, es un símbolo para todos los marineros de la Bretaña. Se halla en Plougonvelin, junto a la abadía de Saint Mathieu (siglo XI), coincidiendo con una etapa del Camino de Santiago, en la Bretaña francesa. El faro es el Memorial Nacional de los Marineros desaparecidos en el mar.

12 / 58

Fourgères

Esta ciudad cuenta con la fortaleza más grande de Europa. Un vasto complejo de piedra construido durante los siglos XII y XV con trece torres que actualmente están rodeadas de jardines. Fue uno de los puntos claves en la lucha por las fronteras de Bretaña y las vistas de Fourgères desde sus murallas son impresionantes y su casco antiguo ha sabido conservar su esencia medieval a pesar de estar repleto actualmente de pequeñas tiendas y cafés.

13 / 58

Brocéliande

Este impresionante bosque está repleto de cuentos y antiguas leyendas. Una de ellas es que Brocéliande era el lugar donde vivía el mago Merlín, el hada Viviana y el caballero de Lancelot. Estas historias se pueden conocer a través de las diferentes rutas guiadas, ya sea por el castillo de Comper, ocupado en el siglo IX por el rey Salomón, por el valle de Nunca volver, con su famoso estanque del espejo de las hadas, la fuente de Bareton o la fuente de la Juventud. 

14 / 58

Vitré

Está clasificado como “El rincón más bello de Francia”. Su rico patrimonio le ha valido el título de ciudad de Arte e Historia en 1999. Su momento de máximo esplendor fue en el Renacimiento, cuando su plaza de Notre Dame se convirtió en un lugar importante para el mercado de las telas. También fue en esta ciudad donde fijaron su residencia los duques de Bretaña.

Vitré es de las ciudades mejor conservadas de la Bretaña francesa. De estilo medieval, en ella podemos disfrutar de sus antiguas murallas, sus empedradas y coloridas calles, o su ostentosa iglesia de Notre Dame.

15 / 58

Josselin

Presidido por el château de Josselin, este pequeño pueblo medieval a orillas del río Oust es uno de los más encantadores de la Bretaña francesa y una de las paradas imprescindibles para aquellos que realizan cruceros fluviales. El castillo de estilo gótico flamígero es propiedad de la familia Rohan, una de las estirpes más antiguas de Bretaña. En el centro del pueblo se encuentra, aún en pie y rehabilitada, la casa más antigua de Josselin, de 1538, que en su día sirvió de modelo para el resto de edificaciones medievales de entramado de madera y tejados de pizarra.  

Guillaume

16 / 58

Dinan

Dinan fue un importante enclave comercial gracias a su puerto del río Rance. Su época de máximo esplendor fue en los siglos XIV y XVIII, cuando sus calles estaban repletas de tejedores, curtidores, carpinteros y otros artesanos. Hoy aún se pueden encontrar talleres y tiendas donde todo está hecho a mano.

Dinan tuvo un importante papel en la historia de la Bretaña, primero por haber sido comprada por el héroe bretón Bertrand Du Guesclin para defenderse durante la guerra. Y posteriormente por la retirada de la reina Ana de Bretaña al castillo que se alza a lo alto de Dinan.  

17 / 58

Combourg

Se trata de uno de los pueblos más bonitos de la Bretaña francesa por su castillo, el lago que se encuentra a sus pies, el entramado de sus calles medievales y la vegetación que la rodea. Es la cuna el Romanticismo y el lugar de origen del escritor y poeta francés Châteaubriand. Se dice que este autor vivió en una de las cuatro torres del castillo, en la llamada torre del Gato desde donde hay unas increíbles vistas al lago. Esta fortaleza, del siglo XI fue crucial en la defensa de Bretaña.

18 / 58

Ouessant

Es una de las islas del archipiélago con el mismo nombre que se encuentra a 30 kilómetros de la punta de Saint-Mathieu. Junto con Molène, es una de las dos islas habitadas. Su principal encanto es que se encuentra delimitada por preciosos acantilados, además de estar rodeada por los faros que sus antiguos habitantes construyeron para ayudar a los navegantes a encontrar la costa. También se pueden encontrar casas rurales típicas de la época que todavía hoy están habitadas por campesinos y ganaderos.

19 / 58

Kerlouan

Es uno de los lugares más pintorescos de la Bretaña francesa por sus dunas, los peñascos de piedra que rodean el pueblo y por su arquitectura,de piedra negra y tejados de chamizo. Los puestos de guardia, unas enormes casas construidas con bloques de piedra, y la capilla Pol, son algunos de los edificios más conocidos de Kerlouan. Por si fuera poco, los alrededores están repletos de playas y peñascos donde relajarse.

20 / 58

Carnac

Carnac concentra el mayor número de monumentos megalíticos del mundo con más de 2.900 menhires. Fueron levantados por poblaciones neolíticas entre los años 6.000 y 2.000 a.C. La mayoría de ellos están repartidos entre Le Ménec, el Kermario, Kerlescan y el Petit Ménec. El más grande ellos, de 7 metros de altura, es el Gigante de Manio, ligeramente apartado de los demás. 

Alec

21 / 58

Bécherel

Los amantes de la literatura encontrarán en Becherel el lugar idóneo para perderse entre libros de primera y segunda mano. En esta pequeña ciudad medieval se celebra una famosa feria de libros antiguos el fin de semana de Pascua, además de la fureur de lire (el furor de leer), unas jornadas de lectura que se organizan en octubre. Por sus callejuelas se pueden encontrar antiguas librerías, casas de encuadernación, papelerías, etc.  

pharedekerbel.com

22 / 58

En un faro, Bretaña francesa

Una opción romántica es la de dormir junto al mar, en lo alto de un faro. Le Phare de Kerbel se encuentra en Riantec, cerca del municipio de Port-Louis en la región francesa de Morbihan, Bretaña. Cuenta con una habitación a 25 metros de altura con capacidad para dos personas con cocina y baño. 

23 / 58

Carnac, Francia

Los alineamientos de Carnac, también conocidos como los menhires de Carnac, son un gran conjunto megalítico situado en la región francesa de Bretaña. Es el monumento prehistórico más extenso del mundo, con 4.000 rocas que fueron alineadas entre los siglos V y III a.C. Alcanza las 40 hectáreas de superficie y los cuatro kilómetros de longitud. Aunque existen muchas versiones y teorías que explican su función, lo que parece más plausible según los expertos, es que Carnac era un observatorio astronómico, en el que las hileras de menhires orientadas hacia los puntos solsticiales y equinocciales formaban un calendario que permitía predecir las etapas importantes de la vida agrícola.

Gtres

24 / 58

Acantilados de Etretat

Las altas paredes de roca blanca de la Côte d'Albâtre se extiende a lo largo de 140 kilómetros, entre el estuario del Sena y el del Somme, en Normandía. El tramo más espectacular es el de la localidad de Etretat, con la Porte d'Aval, un inmenso arco de sílex, frente al que se erige una aguja pétrea de 51 metros de altura. La Manneporte, aún más monumental, está situada del otro lado de la Porte d'Aval, en el extremo de la playa de Jambourg. Claude Monet se enamoró de este lugar y pintó unos cincuenta lienzos bajo todo tipo de condiciones climáticas y en diferentes momentos del día.

ANNE-M. ERDOGAN

25 / 58

Bretaña (Francia)

La región occidental de Francia posee dos lugares ineludibles en primavera: la Punta de Raz, cuyos campos quedan cubiertos por el amarillo de la retama en flor; y Bréhat, conocida como la 'isla de las flores' por sus macizos de hortensias, mimosas y agapanto, el violáceo lirio africano.

STÉPHANE LEMAIRE / GTRES

26 / 58

Saint-Goustan

Es el puerto medieval mejor conservado de la Bretaña sur. Detrás de él se abre un entramado de calles adoquinadas.

DENIS DROUAULT

27 / 58

Golfo de Morbihan

Islotes, puertos pescadores, viveros de ostras y amplias playas regidas por las mareas componen el paisaje del llamado «pequeño mar» bretón.

HEINZ WOHNER / GETTY IMAGES

28 / 58

Península de Quiberon

El castillo de Turpault (1904) se asoma al océano desde esta estrecha franja de tierra próxima al golfo de Morbihan.

GETTY IMAGES

29 / 58

Sorpresas culturales

Los megalitos de Carnac, la cerámica (faïence) de Quimper y la huella postimpresionista en Le Pouldu son el complemento perfecto a las visitas naturales.

ARNAUD BALLAY

30 / 58

Pont-Aven

Paul Gauguin y Émile Bernard quedaron seducidos por la vida sencilla de este pueblo bretón durante su estancia entre 1886 y 1896.

RONAN DAVALAN

31 / 58

Concarneau

Las viejas murallas de Concarneau podrían explicar mil historias sobre los marineros que se enfrentaron al Atlántico para alcanzar las indias orientales.

KORNELIA MARKERT

32 / 58

Locronan

La fabricación de velas entre los siglos XV y XVII enriqueció el centro de esta ciudad con edificios señoriales y la iglesia de Saint Ronan.

EMMANUEL BERTHIER / GTRES

33 / 58

Finisterre

El nombre de este departamento alude a su condición de extremo oeste. Sobre estas líneas, una barca típica en Douarnenez.

STEFAN HEFELE PHOTOGRAPHY

34 / 58

Cabo Sizun

La Punta de Raz y la de Van son los enclaves más valiosos de la reserva natural que protege el litoral de esta península occidental.

Mapa: BLAUSET

35 / 58

Recorrido por la Bretaña Sur

1 Nantes. Destaca el castillo de los duques de Bretaña.
2 Morbihan. Vannes es la localidad más importante de este golfo.
3 St. Goustan. Bonito puerto medieval.
4 Concarneau. Su ciudad amurallada es una visita imprescindible.
5 Península de Sizun. Las acantiladas puntas de Raz y Van son los enclaves más salvajes de esta reserva natural

PHILIPPE MANGUIN / GETTY IMAGES

36 / 58

El bosque mágico de Broceliande

El «espejo de las hadas», la «roca de los falsos amantes» y el «árbol de oro» parecen lugares imaginarios y, sin embargo, existen en el bosque de Paimpont, más conocido como de Broceliande. La leyenda del mago Merlín reside en cada árbol, arroyo y piedra de esta área forestal de 7.000 hectáreas situada a 30 kilómetros de Rennes, en el corazón de Bretaña. El lugar lleva habitado más de 5.000 años, desde el neolítico, como demuestran los numerosos menhires dispersos por la zona. Uno de ellos ha acabado siendo considerado la tumba de Merlín, el lugar donde el hada Viviene encantó a su amado mago para que no abandonara nunca Broceliande. El castillo de Comper, que según se cuenta fue la residencia del padre de Viviene, hoy es la sede del Centro Arturiano, una institución dedicada a divulgar las leyendas artúricas y también el valor natural de estos bosques. Las excursiones guiadas conducen entre rocas cubiertas de musgo y hojarasca hasta árboles históricos, como el roble de Guillotin (en Concoret), de casi 1.000 años y 9,65 metros de circunferencia, o el roble de Hindrés, a pocos metros de la tumba de Merlín el encantador.

STÉPHANE LEMAIRE / GTRES

37 / 58

Paimpol

El tren de vapor que recorre los 17 km entre Paimpol y Pontrieux muestra el frondoso paisaje interior de la Bretaña septentrional.

ROBERT HARDING PICTURE LIBRARY / AGE FOTOSTOCK

38 / 58

Plougrescant

Es el punto más al norte de Bretaña. La casa denominada Castel Meur es una de las imágenes más insólitas de este litoral.

CORNELIA DÖR / FOTOTECA 9 X 12

39 / 58

Ploumanac’h

El sendero de los Aduaneros recorre esta reserva natural de la Costa de Granito Rosa, en el municipio de Perros-Guirec.

RENÉ MATTES / GTRES

40 / 58

Rennes

La plaza de la Ciudad Vieja está rodeada por edificios con entramado en la fachada y terrazas de restaurantes y cafés.

ARNAUD CHICUREL / GTRES

41 / 58

Combourg

El escritor François-René de Chateaubriand vivió en este castillo durante unos años. La localidad se asienta a orillas de un lago de 18 hectáreas.

ROBERT HARDING IMAGES / MASTERFILE

42 / 58

Dinan

La basílica de Saint-Sauveur es, junto a la torre del Reloj y el Castillo, la joya monumental de esta población a orillas del río Rance.

TIM HURTS / MASTERFILE

43 / 58

Puerto de Dinan

Gracias a su emplazamiento, fue durante siglos un destacado puerto de entrada para los productos que llegaban del Atlántico.

JEAN-DANIEL SUDRES / GTRES

44 / 58

Saint-Malo

La torre Solidor, del siglo XIV, aloja un museo sobre las travesías marinas que doblaban el Cabo de Hornos.

LOIC LAGARDE / GETTY IMAGES

45 / 58

Cabo Fréhel

Desde lo alto del cabo Fréhel, el Fort la Latte defendía la costa bretona de los ataques piratas.

MARC DOZIER / GTRES

46 / 58

Abadía de Beauport

Era una etapa en el Camino de Santiago desde la costa normanda. Se halla en las afueras de Paimpol.

RENÉ MATTES / GTRES

47 / 58

Lannion

Las empinadas calles de este pueblo desembocan en uno de los puertos más antiguos de la Costa de Granito Rosa.

COLIN DUTTON / FOTOTECA 9 X 12

48 / 58

Isla de Bréhat

La bicicleta es el único medio para circular por esta isla situada a poca distancia de la Costa Esmeralda.

Mapa: BLAUSET

49 / 58

La costa sudoeste bretona

1 Canal de Nantes. Recorre 360 km entre Nantes y Brest. Merece la pena seguir alguno de sus tramos por el camino de sirga que lo acompaña.

2 Parque de Brière. Una reserva ideal para observar aves de marismas.

3 Golfo de Morbihan. Esta zona de marismas e islas está llena de leyendas celtas y enclaves tradicionales. La isla Belle Île es una escapada preciosa.

4 Quimper. Alrededor de la Catedral gótica se erigen edificios medievales.

5 Brest. El Castillo y el Arsenal son sus dos enclaves históricos más destacados. Es una base para conocer el Parque Natural de Armorique.

6 Punta de Raz. Extremo oeste europeo, se asoma al faro de la isla Sein.

GTRES

50 / 58

Punta St. Mathieu

Junto al faro actual, de 1835, perviven las ruinas de una abadía benedictina fundada en el siglo VI. Se eleva 54 metros sobre las aguas atlánticas.