Cantabria

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Costa Quebrada (Cantabria)

Foto: iStock

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Costa Quebrada (Cantabria)

Es de carácter montañés; y sin embargo, Cantabria puede sacar pecho sin complejo de tener uno de los litorales más bellos de España. Diríase que su especial morfología tiene un origen mítico: hace unos 100 millones de años, la Península Ibérica rotó con relación al continente abriéndose espacio así para el mar Cantábrico y dando lugar a los característicos pliegues de este litoral. Se podría decir que el paisaje excepcional de la Costa Quebrada es el testimonio de la eterna lucha entre el mar y la tierra. El Parque Geológico de Costa Quebrada se desarrolla a lo largo de unos 20 kilómetros, en los que se encuentran playas escénicas como la de Arnía con sus espectaculares flysch, o playa del Madero, mucho más recóndita, acantilados de horizontes tremendos, yacimientos prehistóricos y afloramientos rocosos que parecen lienzos.

José Alejandro Adamuz, editor colaborador digital de Viajes National Geographic.

 

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Cabañes

Esta aldea se asienta junto al desfiladero de La Hermida, en un alto desde el que se contemplan el valle y las cumbres circundantes. Entre Cabañes y la vecina Lebeña corre el río Robejo, que abre un pequeño cañón lateral. Fronteriza con León, Asturias y Palencia, La Liébana extiende sus valles y aldeas entre espectaculares montañas moteadas con pueblecitos a sus pies, donde se puede degustar la gastronomía propia de la región. 

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Capitel de los Reyes Magos

Santa María la Real, en la localidad de Piasca, fue declarada Monumento Nacional en 1930 y representa uno de los testimonios mejor conservados del arte románico de la comunidad cántabra. 

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Año lebaniego

El monasterio de Santo Toribio es famoso por los comentarios del Apocalipsis de San Juan que escribió el beato de Liébana en el siglo VIII. En 2017, el templo celebra el Año Santo Jubilar al caer su festividad en domingo. Solo entonces los peregrinos del Camino Lebaniego pueden entrar en el monasterio por la Puerta del Perdón.

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Rutas de montaña

Los senderos que rodean la Peña Vieja son idóneos para caminatas familiares. Discurren a través de valles y enlazan rústicas aldeas. Además hay numerosos miradores que ofrecen vistas inigualables del paisaje, como por ejemplo el mirador de Santa Catalina, junto al pueblo de Piñeres, el mirador del Corozo o el mirador del Oso, cerca del Collado de Llesba.

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Lobo

Los lobos son uno de los habitantes más ilustres del Parque Nacional de los Picos de Europa, cuyas imponentes montañas recortan su silueta en el oeste de la comarca. 

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Urogallo

Esta ave propia del Parque Nacional de los Picos de Europa, y de toda la Europa boreal, se encuentra en estado protegido debido al alarmante descenso de los miembros de su especie que ha experimentado en las últimas décadas en España. La principal amenaza es la destrucción de su hábitat natural. 

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Disfrutar de Potes

Las típicas casonas cántabras abundan en la capital comarcal. Muchas de ellas han sido convertidas en hoteles rurales y restaurantes. Todos los lunes de cada mes es día de mercado en Potes, donde se pueden comprar productos típicos como los quesucos el té de puerto y las legumbres de la tierra. 

Turismo de Cantabria

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Playa de Oyambre (Valdáliga, Cantabria)

Entre los municipios de Comillas y San Vicente de la Barquera, en el Parque Natural de Oyambre, se toman muy en serio el surf. De hecho, recientemente, esta zona ha sido declarada Reserva de Surf. Significa que los rompientes de las playas de Merón y Oyambre se catalogan como patrimonio natural y cultural para la práctica de este deporte. La Playa de Oyambre, la costa occidental de Cantabria, tiene una extensión de 2 km de longitud de arena blanca. Hay olas todo el año, aunque es en invierno cuando las grandes marejadas dejan las olas más interesantes. Los "spots" más conocidos de Oyambre son "el golf" (ola de picos variables) y "el pájaro amarillo" (una izquierda larga).

Más información en la página de Turismo de Cantabria.

Foto: Turismo de Ribamontan al Mar | Meike Reijerman

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Playa de Somo-Loredo (Ribamontán al Mar, Cantabria)

Ribamontán al Mar es la excelencia del surf hecha municipio. Esta pequeña localidad cántabra de poco más de 4.500 habitantes, ubicada en la Bahía de Santander, lleva años apostando por el surf. El resultado: los seis kilómetros que suman las playas colindantes de Somo y Loredo se han convertido en uno de los destinos soñados por una gran cantidad de surferos de todo el mundo. Cantabria es el epicentro de los orígenes del surf en España, lo que ha marcado la esencia de Ribamontán al Mar. Ayudan los 300 días de olas al año, las condiciones de mar aptas para todos los niveles y las 18 escuelas de surf existentes. Estas playas están dotadas de equipamiento y son de fácil acceso. Más información en Surf a toda costa.

Foto: Cantabria infinita

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Cocido montañés, Cantabria

La cocina cántabra se caracteriza por su riqueza gastronómica en la que se pueden encontrar platos procedentes tanto de la tierra como del mar Cantábrico. Uno de los más conocidos es el cocido montañés, un contundente plato que se suele servir como almuerzo y que está compuesto por alubias blancas, berzas, costilla adobada, panceta, tocino, chorizo y morcilla. También es muy popular el cocido lebaniego, así como algunos de sus productos más identificativos como la sardina, la angula, los sobaos pasiegos o la quesada pasiega.