Cantabria

1 / 34

Foto: iStock

1 / 34

Costa Quebrada (Cantabria)

Es de carácter montañés; y sin embargo, Cantabria puede sacar pecho sin complejo de tener uno de los litorales más bellos de España. Diríase que su especial morfología tiene un origen mítico: hace unos 100 millones de años, la Península Ibérica rotó con relación al continente abriéndose espacio así para el mar Cantábrico y dando lugar a los característicos pliegues de este litoral. Se podría decir que el paisaje excepcional de la Costa Quebrada es el testimonio de la eterna lucha entre el mar y la tierra. El Parque Geológico de Costa Quebrada se desarrolla a lo largo de unos 20 kilómetros, en los que se encuentran playas escénicas como la de Arnía con sus espectaculares flysch, o playa del Madero, mucho más recóndita, acantilados de horizontes tremendos, yacimientos prehistóricos y afloramientos rocosos que parecen lienzos.

José Alejandro Adamuz, editor colaborador digital de Viajes National Geographic.

Foto: iStock

2 / 34

Playa de Langre, Ribamontán al Mar (Cantabria)

Un escénico anfiteatro arenoso en el que disfrutar del mar salvaje y del carácter rural de los prados de alrededor, así es la que muchos señalan como una de las mejores playas de Cantabria. Al naturalista y popular divulgador Félix Rodríguez de la Fuente le encantaba y también a los primeros nudistas, que disfrutaban del aislamiento del lugar. Sobre todo en agosto, es un arenal de uso mixto en el que conviven 'textiles' y naturistas, más en la zona de poniente, en la conocida como Playa Pequeña o Langre II.

Foto: iStock

3 / 34

Playa de Covachos, Santa Cruz de Bezana (Cantabria)

Esta playa nudista de Cantabria es una de las más sorprendentes de España, debido a que con la marea alta tiene una isla a la que, sin embargo, se puede llegar caminando con la marea baja. A pesar de estar a media hora de Santander, le queda bien el adjetivo de salvaje. Rodeada de acantilados, su acceso es algo complicado, por lo que suele ser transitada por público joven, nudistas y amantes del senderismo que buscan desconectar durante unas horas.

Foto: iStock

4 / 34

Playa de Covachos o ahora sí, ahora no...

La playa de Covachos está cerca y lejos a la vez: de un lado parece estar cerca del fin del mundo, pero en realidad sólo está a diez kilómetros de Santander. Se mantiene salvaje incluso en su acceso, que no es como para ir con el zafarrancho familiar de nevera y mesitas a juego con el toldo. De hecho, el encanto como arenal aislado ha atraído siempre a un mayor público de nudistas. Con bañador o sin él, lo más adecuado es llegar con la marea alta. Entonces, a poca distancia de la orilla aparece una isla, pero con marea baja va surgiendo una estrecha lengua de arena como un camino de baldosas mágicas que comunica la playa con el islote de El Castro. Los bañistas que se aventuran hasta él deben tener en cuenta el horario de las mareas si no quieren verse en un aprieto. ¿Magia? No, la cosa se conoce como tómbolo, un efecto de la sedimentación.

5 / 34

Liébana

Esta comarca cántabra se caracteriza por estar rodeada de altas cumbres que hacen que en el interior de los valles el clima sea más benévolo que en otros lugares de Cantabria. El Monasterio de Santo Toribio de Liébana es el epicentro de esta comarca desde tiempos inmemoriales, pues durante la Edad Media, eran muchos los peregrinos que, antes de llegar a Santiago, pasaban por este monasterio. Y es que alberga el Lignum Crucis, el trozo más grande conocido de la cruz donde murió Jesucristo. Además, del monasterio, de Liébana no hay que irse sin visitar lugares como Muñorredero, el desfiladero de la Hermida, Potes (en la foto) o Fuente Dé.

Foto: Daniel Muñoz / Wikicommons

6 / 34

Palacio de los Hornillos

Ubicado en Las Fraguas, en Arenas de Iguña (Cantabria), esta espectacular mansión fue el escenario donde Alejandro Amenábar rodó los exteriores de Los Otros. Ubicado en una finca en la que se encuentra también otro palacio, la Casona de las Fraguas, fue el Palacio de los Hornillos, del siglo XIX, el elegido como lugar en el que Grace Stewart espera junto a sus hijos a que su marido regrese de la II Guerra Mundial.

7 / 34

Cabañes

Esta aldea se asienta junto al desfiladero de La Hermida, en un alto desde el que se contemplan el valle y las cumbres circundantes. Entre Cabañes y la vecina Lebeña corre el río Robejo, que abre un pequeño cañón lateral. Fronteriza con León, Asturias y Palencia, La Liébana extiende sus valles y aldeas entre espectaculares montañas moteadas con pueblecitos a sus pies, donde se puede degustar la gastronomía propia de la región. 

8 / 34

Capitel de los Reyes Magos

Santa María la Real, en la localidad de Piasca, fue declarada Monumento Nacional en 1930 y representa uno de los testimonios mejor conservados del arte románico de la comunidad cántabra. 

9 / 34

Año lebaniego

El monasterio de Santo Toribio es famoso por los comentarios del Apocalipsis de San Juan que escribió el beato de Liébana en el siglo VIII. En 2017, el templo celebra el Año Santo Jubilar al caer su festividad en domingo. Solo entonces los peregrinos del Camino Lebaniego pueden entrar en el monasterio por la Puerta del Perdón.

10 / 34

Rutas de montaña

Los senderos que rodean la Peña Vieja son idóneos para caminatas familiares. Discurren a través de valles y enlazan rústicas aldeas. Además hay numerosos miradores que ofrecen vistas inigualables del paisaje, como por ejemplo el mirador de Santa Catalina, junto al pueblo de Piñeres, el mirador del Corozo o el mirador del Oso, cerca del Collado de Llesba.

11 / 34

Lobo

Los lobos son uno de los habitantes más ilustres del Parque Nacional de los Picos de Europa, cuyas imponentes montañas recortan su silueta en el oeste de la comarca. 

12 / 34

Urogallo

Esta ave propia del Parque Nacional de los Picos de Europa, y de toda la Europa boreal, se encuentra en estado protegido debido al alarmante descenso de los miembros de su especie que ha experimentado en las últimas décadas en España. La principal amenaza es la destrucción de su hábitat natural. 

13 / 34

Disfrutar de Potes

Las típicas casonas cántabras abundan en la capital comarcal. Muchas de ellas han sido convertidas en hoteles rurales y restaurantes. Todos los lunes de cada mes es día de mercado en Potes, donde se pueden comprar productos típicos como los quesucos el té de puerto y las legumbres de la tierra. 

Foto: Turismo Cantabria

14 / 34

Playa de Antuerta (Ajo, Bareyo)

En este municipio ganadero encontramos praderas, colinas, bosques, la ría, y un par de las playas más bellas de Cantabria, como la de Antuerta, en la costa de Trasmiera, a unos 3 km del pueblo de Ajo. Es un playa de arena dorada y fina, rodeada de acantilados, por lo que su acceso es algo complicado. 

 

Turismo de Cantabria

15 / 34

Playa de Oyambre (Valdáliga, Cantabria)

Entre los municipios de Comillas y San Vicente de la Barquera, en el Parque Natural de Oyambre, se toman muy en serio el surf. De hecho, recientemente, esta zona ha sido declarada Reserva de Surf. Significa que los rompientes de las playas de Merón y Oyambre se catalogan como patrimonio natural y cultural para la práctica de este deporte. La Playa de Oyambre, la costa occidental de Cantabria, tiene una extensión de 2 km de longitud de arena blanca. Hay olas todo el año, aunque es en invierno cuando las grandes marejadas dejan las olas más interesantes. Los "spots" más conocidos de Oyambre son "el golf" (ola de picos variables) y "el pájaro amarillo" (una izquierda larga).

Más información en la página de Turismo de Cantabria.

Foto: Turismo de Ribamontan al Mar | Meike Reijerman

16 / 34

Playa de Somo-Loredo (Ribamontán al Mar, Cantabria)

Ribamontán al Mar es la excelencia del surf hecha municipio. Esta pequeña localidad cántabra de poco más de 4.500 habitantes, ubicada en la Bahía de Santander, lleva años apostando por el surf. El resultado: los seis kilómetros que suman las playas colindantes de Somo y Loredo se han convertido en uno de los destinos soñados por una gran cantidad de surferos de todo el mundo. Cantabria es el epicentro de los orígenes del surf en España, lo que ha marcado la esencia de Ribamontán al Mar. Ayudan los 300 días de olas al año, las condiciones de mar aptas para todos los niveles y las 18 escuelas de surf existentes. Estas playas están dotadas de equipamiento y son de fácil acceso. Más información en Surf a toda costa.

17 / 34

Santillana del Mar

La colegiata de Santa Juliana (s. XII) preside el entramado del pueblo, una joya del cantábrico.

18 / 34

La costa quebrada

Sus acantilados dan nombre a esta franja situada entre el municipio de Liencres y Santander. Desde ambas localidades salen senderos que bordean la costa y pasan junto a espectaculares estratos rocosos de flysch, casi verticales.

19 / 34

Visita a Altamira

Los bisontes rojos pintados hace 15.000 años en la cueva están considerados como el primer ejemplo que existe de arte en movimiento. Sus autores aprovecharon los pliegues de las rocas para imprimir esa revolucionaria sensación de movilidad. 

20 / 34

El tesoro de Liencres

La maravilla natural de las dunas de Liencres se localiza cerca de la ría de Mongro, junto a la desembocadura del río Pas. 

21 / 34

Ubiarco

La playa de Santa Justa tiene un mirador y una pasarela que desciende hasta la recoleta cala donde está la ermita dedicada a la santa.

22 / 34

Isla de Mouro

Frente a la bahía de Santander flota este islote coronado por un faro desde 1860.

23 / 34

Una Cantabria que enamora

1. Santillana del Mar: La colegiata de Santa Juliana es el principal monumento de la villa medieval.

2. Altamira: La Neocueva ofrece la reproducción de las pinturas. 

3. Ubiarco: Su municipio reúne varias playas de acantilados. Destaca la de Santa Justa, con una ermita incrustada en la roca.

4. Liencres. El viento modela las dunas de este Parque Natural. 

5. Santander: Monumentos, parques y playas se combinan con su excelente oferta gastronómica.

Foto: Turismo de Cantabria

24 / 34

Noja

Situada en la costa Cantábrica, este municipio español destaca porque el 75% de su extensión está protegida. En él se encuentran los humedales más importantes del norte de España, donde se pueden avistar variedad de aves. Para ello cuentan con varias rutas guiadas o señalizadas. Las dos playas que rodean Noja, además, están muy cuidadas. La calidad de su agua, el entorno y su limpieza les ha hecho contar con la bandera azul. 

Foto: Cantabria infinita

25 / 34

Cocido montañés, Cantabria

La cocina cántabra se caracteriza por su riqueza gastronómica en la que se pueden encontrar platos procedentes tanto de la tierra como del mar Cantábrico. Uno de los más conocidos es el cocido montañés, un contundente plato que se suele servir como almuerzo y que está compuesto por alubias blancas, berzas, costilla adobada, panceta, tocino, chorizo y morcilla. También es muy popular el cocido lebaniego, así como algunos de sus productos más identificativos como la sardina, la angula, los sobaos pasiegos o la quesada pasiega.

Foto: Pedro Caramés (SEMARAC)

26 / 34

Cementerio de Ciriego, Cantabria

Situado en la ciudad de Santander, el cementerio de Ciriego ofrece unas impresionantes vistas al Cantábrico. La monumentalidad de sus esculturas, panteones y ornamentación le han hecho situarse como uno de los camposantos más bonitos de España, aunque su principal particularidad es que es el más tecnológico. Como complemento a sus rutas guiadas, el visitante puede hacer el recorrido por su cuenta con la ayuda de una aplicación que le irá informando sobre las partes más emblemáticas del lugar. Cuenta con un plano, explicaciones y galería fotográfica. Además, también disponen de lector de códigos QR y, desde la propia página web del cementerio de Ciriego, se pueden ver algunos de sus monumentos en 3D. 

27 / 34

El capricho de Gaudí, Cantabria

La joya de Gaudí fuera de Cataluña. Un palacio de 1883 que fue mandado construir por la familia Quijano al arquitecto catalán en la localidad de Comillas, Cantabria. Fue una de sus primeras obras, de ahí a que además de por su belleza, sea una de las más importantes de su trayectoria. Entre sus elementos más destacados está su torre minarete, la cerámica que se utilizó en su construcción, las vidrieras y los diferentes elementos decorativos. En su interior se encuentra una exposición permanente del autor, parte del mobiliario que él mismo diseñó, además de bocetos de su obra.

28 / 34

Liérganes, Cantabria

Este pequeño pueblo se asienta a los pies de Marimón y Cotillamón, dos pequeñas elevaciones. Lo más característico es su balneario, alimentado por el caudal del río Miera. Su casco histórico, conocido como El mercadillo, cuenta con populares casonas, palacios e iglesias. 

29 / 34

Santillana del Mar, Cantabria

Se trata de uno de los pueblos más bonitos y turísticos de Cantabria. Su belleza radica en la piedra de sus edificaciones, sus calles adoquinadas y su rico patrimonio. En sus inmediaciones se encuentra una de las joyas más preciadas de la región, las cuevas de Altamira. 

30 / 34

Bárcena Mayor, Cantabria

Lo que más llama la atención de esta localidad es su arquitectura de montaña en la que mezcla elementos como la piedra, la madera y las tejas rojas. Es el único pueblo que se encuentra en el interior de la Reserva Nacional de Caza del Saja. 

Foto: TURISMO DE CANTABRIA

31 / 34

Reserva Natural del Saja

La Cantabria más verde nos esperan en esta reserva natural que se recorre siguiendo el curso del río Saja y que penetra en el umbroso valle de Cabuérniga. La ruta parte de Cabezón de la Sal y a lo largo de 30 kilómetros atraviesa un paisaje de plena montaña, húmedo, frondoso y con aldeas tradicionales en las que detenerse a probar el excelente cocido montañés y admirar su arquitectura tradicional. En esta zona se hallan algunos de los mejores bosques de Cantabria que son refugio de una valiosa fauna entre las que destacan ciervos, jabalís, rebecos e incluso, osos. Final de la ruta, Bárcena Mayor, en la imagen, que aparece al fondo del barranco del río Argoza.

Foto: Renfe

32 / 34

Transcantabrico

De León a Santiago de Compostela o viceversa, el trayecto que tiene una duración de ocho días surca los más sugerentes paisajes de la costa cantábrica en un viaje que conjuga patrimonio cultural y gastronómico con el placer de recuperar unas añoradas vacaciones sin prisas. BilbaoSantander, Santillana de Mar, Ribadesella, Gijón, Candás, Oviedo, Luarca, Ribadeo, El Ferrol hasta llegar a Santiago, el viaje depara infinitas sorpresas. El Transcántabrico ofrece suites totalmente equipadas, varios coches salón, restaurante, sala de fiesta y además dispone de autocar para los desplazamientos en las distintas paradas turísticas. Funciona de marzo a octubre.

turismosantona.com

33 / 34

Parque Natural Marismas de Santoña, Victoria y Joyel

La observación de aves es una forma de turismo que aúna conocimiento y aventura y ayuda a descubrir espacios de gran belleza. El Parque Natural Marismas de Santoña es la joya de Cantabria. Con más de 4.000 hectáreas de alto valor ecológico es considerado uno de los enclaves de mayor diversidad biológica de España con más de 20.000 aves de 120 especies diferentes. Entre las especies que se pueden observar destacan los colimbos, somormujos, cormoranes, garzas y charranes entre una gran diversidad.

 

 

 

Foto: carnavaldelnorte.com

34 / 34

Santoña, Cantabria

Este carnaval marinero, también llamado Carnaval del Norte, tiene como protagonista un enorme besugo que es juzgado en la Cofradía de pescadores para ser condenado, ajusticiado y enterrado en una solemne fiesta. El Juicio del Fondo del Mar y el Entierro del Besugo están acompañados por vistosos desfiles y murgas y muchos comparsas disfrazados de peces.

www.carnavaldelnorte.com