Costa Brava

1 /6

Foto: Turismo Costa Brava | Josep Miquel Guasch

1 / 6

Calas de Cap de Creus (Girona)

El Cap de Creus concentra en una reducida zona geográfica muchas de las mejores playas de España. En el norte de la Costa Brava, se encuentra el Parque Natural de Cap de Creus, una prolongación de los Pirineos hasta el mar y el punto más oriental de la península Ibérica. Aquí están algunas de las calas más espectaculares de España, como Cala Culip, con una geología y un mar espectaculares. Otras calas igualmente imprescindibles en la zona son Cala Prona, Cala Jugadora y Cala Culleró.

Foto: Turismo Costa Brava | Francesc Tur

2 / 6

Playa de Castell, Palamós (Girona)

Más que una playa, un símbolo. Es uno de los pocos arenales que se conservan totalmente vírgenes de la Costa Brava, o al menos así se le considera desde que los vecinos de la zona lucharan para conservarlo tal cual se encuentra. Tiene forma de una media luna de unos 300 metros de arena fina rodeada de bosques de pinos y de campos de cultivo que son regados por el canal de l’Aubi que desemboca en la playa.  Además, la playa de Castell tiene cerca una serie de vestigios arqueológicos de gran valor como el poblado ibérico, en uno de sus extremos, que data del siglo I d. C. 

Foto: Turismo Costa Brava | Raria Geli

3 / 6

Cala Montjoi, Roses (Girona)

Esta playa de arena oscura y bolos es una de las más familiares de la Costa Brava. Se ubica en el interior del Parque Natural del Cap de Creus, desde el que se ven algunas de las mejores puestas de sol de todo Cataluña. La cala es de carácter semiurbano, escasamente edificada, se halla en una zona apartada y de gran belleza. A su alrededor y a muy poca distancia, se encuentran algunos de los lugares de buceo más conocidos del litoral de Begur. La Cala Motjoi es también ideal para navegar en kayak, siendo sus aguas calmas al encontrarse protegida por la punta de la Ferrera.

Foto: Turismo Costa Brava | Santi Font

4 / 6

Playa de Sant Pere Pescador (Girona)

La playa de Sant Pere Pescador, ubicada entre la desembocadura del río Fluvià y la del Riuet, es la que tiene mayor extensión de toda la bahía de Roses. Suma algo más de 6 kilómetros de arena fina y dunas de poca profundidad. Dada su extensión, está dividida en diferentes zonas, cada una con su propio nombre, y hay espacio para todos los públicos. Es especialmente conocida porque algunas zonas son perfectas para la práctica del windsurf y kitesurf. También dispone de otros rincones para los naturistas. 

Foto: Turismo Costa Brava | Maria Geli i Pilar Planagumà

5 / 6

Playa del Portitxol, Empúries (Girona)

A esta playa de arena fina y dorada y aguas tranquilas se puede llegar a pie desde el paseo marítimo de Empúries, municipio de la Costa brava donde se ubica. Su acceso es fácil y es por ello que su ambiente es familiar entre formaciones rocosas y bosques de pinos. Próximo hay un mirador con bellas vistas a la bahía de Roses, la costa de Empúries y el casco urbano de L’Escala. En la costa hay una serie de salientes rocosos que ofrecen una gran oportunidad para la práctica de snorkel. Frente a la playa se ubica el Hotel Empúries, un popular edificio histórico que data de principios del siglo XX y que fue construido para alojar a los arqueólogos de las ruinas de Empúries.

camideronda.com

6 / 6

Costa Brava. Camí de Ronda.

Desde Blanes a Portbou, el camino de ronda bordea el abrupto litoral de la Costa Brava y es uno de los paseos más bellos que uno pueda imaginar. Antiguamente este sendero servía para comunicar las distintas poblaciones de esta costa de difícil acceso y para facilitar el cabotaje de los pescadores pero, sobretodo, fue utilizado por la Guardia Civil y los carabineros de costa para controlar el estraperlo y el contrabando. Hay varias formas de recorrer la totalidad del Camí de Ronda, desde la página web proponen un itinerario lineal a realizar en dos días que cubre 43 kilómetros e incluye una noche de pernoctación.