Hawái

1 /18

1 / 18

"En los mares del Sur", Robert Louis Stevenson

Si de niños soñamos con ser piratas no es más que por el tesoro escondido. De mayor, muchos siguen buscándolo en sus viajes. Para Robert Louis Stevenson su tesoro se encontraba en cualquier lugar con un clima benigno para sus pulmones castigados por la tuberculosis. Así es como llegó a los mares del Sur. En el año 1889, acompañado de su esposa Fanny y su hijastro Lloyd Osbourne, llegaba a bordo del velero "El Casco" las Islas Marquesas, las Pomotú, Hawai, las Gilbert y Samoa. Finalmente, se asentaron en Samoa, en la isla de Upolu, para morir pocos años después, en 1894. Este libro es una obra autobiográfica en la que narra todo lo que vio y experimentó durante este periplo por los mares del Sur. El resultado, un conjunto de artículos con un detalle minucioso y una riqueza en descripciones que transportan al lector a estos paradisíacos parajes.

Foto: AGE fotostock

2 / 18

Oahu, Hawái

Hawái es un destino atemporal donde los haya. A pesar de que Oahu no es la mayor de las islas, el hecho de poseer ofertas turísticas de casi todos los tipos la convierte en uno de los destinos más recomendables del archipiélago. Evidentemente, se trata de un viaje donde la naturaleza es la protagonista, y qué mejor manera de vivirla que transitando entre sus frondosos senderos de la parte norte, cogiendo las mejores olas de Hawái o practicando submarinismo entre tortugas.

Foto: Cameron Brooks

3 / 18

Na Pali

Estos acantilados en Kauai se consideran los más bellos del archipiélago. Para recorrerlos a pie, desembarcar o acampar en la zona se requiere un permiso especial.

Foto: Catalin Mitrache / Age Fotostock

4 / 18

Big Island

Las ballenas yubartas se reproducen cada invierno en el canal que separa Maui de Kahoolawe, pero también es fácil verlas al norte de Big Island.

Foto: Philip Rosenberg / Age Fotostock

5 / 18

Mauna Kea

Atardecer en la cima del volcán Mauna Kea ("montaña blanca"). Al fondo, el Mauna Loa.

Foto: Age Fotostock

6 / 18

El océano como fuente de inspiración y vida

Como las islas de Hawái se alzan directamente desde el lecho del océano, el archipiélago carece de plataforma continental, la tarima sumergida que sustenta los grandes bancos de pesca. Pero los arrecifes de coral y los minerales que afloran de los volcanes proporcionan a las islas entornos idóneos para admirar los peces de arrecife, las cuatro especies de tortugas, la foca monje de Hawái o los delfines. La costa de Kona (Big Island) atrae a las mantarrayas gracias a la riqueza en plancton de sus aguas. El Kumulipo, cántico hawaiano de la creación, cuenta que la vida surge del mar, y no alude al archipiélago como un grupo de islas, sino como "un mar de islas".  Por esa razón el dicho Malama i ke kai ("ocúpese de proteger el océano") es mucho más que un lema en Hawái.

Foto: Age Fotostock

7 / 18

Orillas ardientes

La lava del Kiluaea (Big Island) se desliza suavemente hasta el mar, donde se enfría en medio de una blanca humareda.

Foto: Clive Hollingshead / Age Fotostock

8 / 18

Haleakala

Una ruta asfaltada asciende hasta la cumbre del Haleakala (3.055 metros), en la isla de Maui. Su enorme caldera alberga numerosos conos volcánicos.

Foto: Chris Martin / Age Fotostock

9 / 18

Playas negras

Al norte de la aldea de Hana, en Maui, las pequeñas calas de Pailoa y Keawaiki deleitan a los bañistas con su arena negra y su vida subacuática.

Foto: Roberto Ivan Cano

10 / 18

Cráter Puu Oo

En la costa sudeste de Big Island se puede contemplar cada día el flujo de la lava enroscándose sobre sí misma, como gruesas sogas al rojo vivo.

Foto: Michele Falzone / AWL Images

11 / 18

Waimoku Falls

Un sendero de 3 kilómetros que remonta el arroyo Pipiway desde Kipahulu, en la costa sudoriental, permite acceder a estas caudalosas cataratas en la isla de Maui.

Foto: Tom Green / Age Fotostock

12 / 18

Napili Bay

Esta playa entre dos salientes rocosos es una de las más bellas de Maui. Las tortugas y las focas monje hawaianas frecuentan sus aguas.

Foto: Kifra Lens

13 / 18

Cuna del surf

El arte polinesio del surf nació en Hawái. La gran profundidad del lecho oceánico junto a la barricada de arrecifes propicia que se formen olas que avanzan con un giro continuo en vez de estallar de golpe. 

Foto: Christopher Gallello / Age Fotostock

14 / 18

A vista de pájaro

Un tour en helicóptero en Kauai permite admirar paisajes de indescriptible belleza, como la cornisa de Na Pali desde el interior (en la foto), el Waimea Canyon o las cascadas del monte Waialeale.

Foto: APImages

15 / 18

Papakōlea, Hawái

Relacionadas con el paraíso, las islas de Hawái guardan en su costa algunas de las mejores playas del mundo. Entre ellas, algunas tan curiosas como Papakōlea, donde el color verde de su arena llama la atención de aquellos que la visitan. La tonalidad se debe a que esta playa está formada por minúsculas piezas de olivino, un mineral volcánico muy común en las islas y que se conoce como el diamante hawaiano por su color y belleza. Papakōlea se encuentra justo en la falda del cono volcánico Puʻu Mahana.  

Foto: AlaskaDave

16 / 18

Kauna'oa Bay, Hawai

Rodeada de palmeras, esta es una de las pocas playas de arena blanca y fina de la costa de Kohala, en la isla de Hawai. Su principal encanto es que su agua, totalmente cristalina, es un escaparate de mantarrayas. El paraíso ideal para hacer esnórquel y disfrutar de su fauna marina.

Foto: Associated Press

17 / 18

Lanikai, Hawai

Esta playa de arena dorada regala al viajero una de las mejores vistas a las islas Nā Mokulua, dos atolones vírgenes que se erigen del mar cual pirámides. Es la imagen más característica de Lanikai, desde donde los más atrevidos intentan llegar a ellas en un longboard. La vegetación que rodea su costa hace que sea de difícil acceso, convirtiéndola en una playa tranquila y mágica. 

Gtres

18 / 18

Parque Nacional de los Volcanes de Hawai

Historias de dioses, ríos de lava candente, escarpados acantilados rocosos y una actividad eruptiva constante dan forma al Parque Nacional de los Volcanes de Hawai, y ofrecen una mezcla de bellos paisajes y gran biodiversidad. Alberga el volcán más grande de la tierra, el Mauna Loa de 4.170 metros de altura y el Kīlauea, uno de los más activos del mundo.