Toscana

1 / 21

Foto: iStock

1 / 21

La Toscana, donde comenzó todo

Cuando el joven Leonardo finaliza su dibujo a pluma conocido como Paisaje del valle del Arno, lo fecha mediante escritura especular, una de sus muchas habilidades: "El día de Nuestra Señora de las Nieves, 5 de agosto de 1473". En el dorso anota que está satisfecho del resultado.

No es para menos, la perspectiva aérea está muy lograda y en el dibujo se contempla un bello paisaje del corazón de la Toscana con el poblado fortificado de Montevettolini, una de las muchas villas y palacios que la familia Medici poseyó en la región y que fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad, la colina de Monsummano Alto y la llanura con el río. El joven conoce bien esos paisajes porque desde los quince años su vida transcurre entre Vinci, su ciudad natal, y Florencia, donde asiste al taller del maestro Andrea de Verrocchio como aprendiz.

Foto: iStock

2 / 21

Pistoia

Apartada de las rutas turísticas más trilladas y situada a medio camino entre Florencia y Lucca, aparece Pistoia, con sus techos de tejas ocre que anuncian un núcleo toscano modelo. Esta ciudad se reivindica como una excelente parada para conocer la auténtica Toscana, cuyas raíces se asientan en la Edad Media. En la Piazza del Duomo encontramos el conjunto de edificios de visita imprescindible: la catedral, el baptisterio y el campanile. Para los amantes del arte, el Museo Civico y el Museo Marino Marini exponen la historia y el arte pistoiano. Y para los más folclóricos, la Giostra dell’Orso, un viaje en el tiempo que, cada año a finales de julio, transforma Pistoia en un escenario de medieval.

Foto: iStock

3 / 21

Pitigliano

Un conjunto de serpenteantes, callejones adoquinados, elegantes arcos y pintorescas casas de roca dan forma a este pueblo de origen etrusco que se convirtió en feudo de las ricas familias Aldobrandeschi y Orsin. Éstos ampliaron la fortaleza, reforzaron las murallas y construyeron el imponente acueducto. De aquella época queda la Piazza Petruccioli y la Piazza Garibaldi, conectadas entre sí. Visita imprescindible en Pitigliano es la Piccola Gerusalemme, el antiguo gueto donde se estableció la comunidad judía cuando el papa Pío IV los expulsó de Roma en el siglo XVI.

Foto: iStock

4 / 21

Anghiari

En la provincia de Arezzo, destaca este pequeño pueblo de casa apiladas que se asienta sobre un antiguo emplazamiento romano. El monasterio de San Bartoleo y la iglesia de la Badia son sus dos monumentos medievales más representativos, pero hay mucho más, palacios, pequeños oratorios, patios que albergan agradables restaurantes que se descubren en un paseo por sus calles empinadas y estrechas.

Foto: iStock

5 / 21

Cortona

Es uno de los mas antiguos asentamientos etruscos de la Toscana, fundada en el siglo V a.C. Situada al sur de la región, Cortona se convirtió en centro de peregrinación viajera hace unos años cuando el libro y la película Bajo el sol de la Toscana pusieron en relieve su indudable encanto. Las vistas de toda la Val di Chiana desde lo alto de la población son impresionantes.

Foto: iStock

6 / 21

Monteriggioni

Entre Siena y Florencia se encuentra este pequeño pueblo amurallado y altas torres medievales en el que el tiempo parece haberse detenido. El castillo fue fundado a mediados del siglo XIII por la República de Siena para defenderse de los florentinos, hasta que en el siglo XVI, ambas fueron anexionadas a Florencia. Con varias puertas de entrada a la ciudad, conviene hacer el paseo por las murallas para hacerse una idea exacta de cómo es la población y sus alrededores.

Foto: iStock

7 / 21

San Gimignano

Cerca también de Siena se halla la ciudadela medieval mejor conservada de la región, que se erige sobre una colina, a 324 metros sobre el nivel del mar, dominando el valle de Elsa. Con sus catorce torres cuadrangulares asomando en el horizonte (en su origen contaba con 71), la ciudad está repleta de monumentos de imprescindible visita como la Collegiata, la catedral del siglo XII, con frescos renacentistas, el Palazzo del Popolo del siglo XIII y la iglesia de San Agostino, otra joya del románico toscano.

Foto: iStock

8 / 21

Montepulciano

Al sur de Siena se halla este pueblo de vinos deliciosos, como el Vino Nobile de Montepulciano, y arquitectura excepcional. La Piazza Grande es su centro y acumula un buen puñado de edificios como el Ayuntamiento, gótico y con una torre elevada desde la que se contempla todo el alrededor. La Catedral y la iglesia de San Agostino, junto con el santuario de la Madona del Biagio, en las afueras, son de visita obligada.

Foto: iStock

9 / 21

Volterra

A pocos kilómetros de San Gimignano se encuentra Volterra, un espléndido compendio de la arquitectura y del arte de los distintos períodos etruscos, romanos, medievales y renacentistas. El teatro romano y las sólidas murallas que rodean un bello casco medieval son algunos de sus alicientes.

Foto: iStock

10 / 21

Montefioralle

En el valle de Chianti, famoso sobre todo por sus vinos, despunta este pequeño y encantador pueblo medieval de calles empedradas y flores en los alféizares. Cada mes de septiembre se celebra aquí el festival Expo del Chianti Clasico, que permite degustar los caldos de la región y conocer mejor sus excelencias.

Foto: iStock

11 / 21

Pienza

Toda la esencia de la Toscana se concentra en esta localidad y en sus alrededores con leves colinas en las que zigzaguean hileras de cipreses. Pienza surge del sueño del Papa Piccolomini que en el siglo XV emprendió la tarea de convertir un pequeña aldea en una modélica ciudad renacentista. Todas las calles llevan a la plaza principal donde emerge el maravillosos Duomo y en cuyos alrededores se puede comprar y degustar el queso pecorino. No perderse la vista desde el mirador con una espectacular panorámica al Valle di Orcia.

Foto: iStock

12 / 21

Montalcino

Desde lo lejos se vislumbra la portentosa fortificación, aupada sobre una colina, de Montalcino. En esta localidad se producen algunos de los mejores vinos de Italia, los Brunello, además del Rosso di Montalcino i Sant'Antimo El pueblo se encuentra entre el monte Amiata y el mar, a unos 45 kilómetros de Siena, en pleno Valle de Orcia y su origen se remonta al siglo XII. El paseo por sus callejuelas empedradas cuenta con muchos alicientes, y uno de ellos, sin duda, es sentarse en una de sus plazoletas para degustar una copa de tinto. 

Foto: GTRES

13 / 21

Toscana, Italia

Un viaje al Renacimiento a través de paisajes de ensueño, en el que hay que detenerse en perfectos pueblecitos de piedra y dejarse llevar por la belleza y la calidez de esta tierra. Partimos de Florencia a través de la región vinícola del Chianti con sus inmensos viñedos moteados de castillos medievales, para llegar a Siena, en cuya inmensa plaza tiene lugar cada verano la fiesta del Palio. Nos espera la ciudad de las torres, San Gimignano, y tras ésta, Volterra con su interesante museo etrusco y, finalmente, Pisa, donde además de admirar el conjunto catedralicio con su famosa torre, hay que perderse por sus callejuelas y pasear por la orilla del Arno, disfrutando de todo lo que nos ofrece la Toscana.

Foto: GTRES

14 / 21

Florencia

Un jabalí de bronce, el Porcellino, es el animal que se invoca en la capital toscana para asegurar el regreso. Está situado en pleno centro y la estatua es una réplica, el original que se expone en la Galería de los Uffizi. Quienes quieran volver la ciudad de los Medici sólo deben acariciar el hocico del jabalí, al que también se le puede pedir suerte, para ello hay que colocar una moneda en la boca del animal y, mientras se le frota el hocico, esperar que ésta caiga en una alcantarilla.

MAURIZIO RELLINI

15 / 21

La Toscana (Italia)

El valle de Orcia, declarado Patrimonio de la Humanidad, es el lugar perfecto para contemplar la belleza de esta comarca italiana. Su armonioso paisaje de colinas suaves en las que se erigen caserones rodeados de cipreses, viñas y olivos, ha seducido a pintores y escritores de todos los tiempos. 

Gtres

16 / 21

Pitigliano. Italia

Pitigliano, Toscana. Italia. La ciudad ocupa la cima de un espolón cuya base está atravesada por cavidades que, en la antigüedad, fueron tumbas etruscas. Del periodo en que perteneció a la potente familia Orsini, a partir de fines del siglo XIII, quedan el monumental acueducto, con sus 15 arcadas, el Palacio Orsini del siglo XIV, y la Catedral.

Gtres

17 / 21

Toscana, Italia

Amapolas, girasoles y cipreses se alían para confeccionar uno de los paisajes más modulados y bellos del mundo. El viaje entre las grandes ciudades renacentistas y pueblos medievales se ameniza con la visión de ondulantes colinas moteadas de flores de colores.

Gtres

18 / 21

Italia

La más internacional de las cocinas del mundo (¿donde no hay una pizzería o una trattoria para disfrutar de una buena pizza o un delicioso plato de pasta?) tiene en los productos mediterráneos su base casi inamovible a la que da varias vueltas de tuerca para convertirla en una de las más apreciadas. A pesar de su variedad –la cocina lombarda poco se parece a la siciliana– la gastronomía italiana se caracteriza por lo esencial, por condensar los aromas y sabores de sus ingredientes más cercanos (recordemos que el slow food tiene en la Toscana su cuna).

Gtres

19 / 21

Toscana, Italia

Paisajes ondulados alrededor de Pienza. Esta región italiana lleva años liderando todo tipo de iniciativas en materia de turismo sostenible y cuenta con su propio Observatorio de Turismo Responsable.

Gtres

20 / 21

Pisa

Aunque esta ciudad de la Toscana se suele identificar con su famosa torre inclinada, Pisa alberga muchísimos más atractivos. Situada a orillas del río Arno, atesora un patrimonio artístico e histórico excepcional y, además, se halla a pocos kilómetros de la costa del mar Tirreno, lo que se suma a los muchos atractivos de la ciudad. La visita por Pisa tiene su punto culminante en la Piazza dei Miracoli, con la Torre, el Baptisterio y el Camposanto, todos ellos de mármol blanco. Tras ésta conviene callejear por los lungarni -calles a lo largo del Arno- en donde se pueden encontrar multitud de huellas de su pasado histórico y disfrutar en las numerosas trattorias en las que sirven una excelente gastronomía que se basa en platos de pescado. Es aquí donde se descubren algunas de las «otras» joyas de Pisa, como el palacio Toscanelli, en el que se hospedó Lord Byron.

GTRES

21 / 21

Bagno Vignoni

En pleno paisaje toscano (Italia), en el corazón del valle de Orcia se alza esta localidad donde las aguas termales se disfrutan desde tiempos del Imperio romano. En el centro del pueblo se halla una enorme piscina de más de 2000 años de antigüedad en la que el agua mana a 49ºC de una fuente situada a 1000 metros de profundidad. La modernas instalaciones de Le Terme o las históricas de Santa Caterina son dos buenas elecciones.